NACIONES UNIDAS/AP
Los países latinoamericanos dejaron de lado ayer las denuncias del capitalismo y reportaron progresos en la lucha contra la pobreza durante la cumbre de las Naciones Unidas para analizar el estado de los Objetivos de Desarrollo del Milenio elaborados hace una década.
Los presidentes de Chile, Perú, Panamá y Costa Rica y delegados de otras tres naciones latinoamericanas expresaron que sus países se esfuerzan por cumplir con esos objetivos y algunos incluso han superado las metas fijadas.
El tono de sus presentaciones contrastó con el de Cuba, Venezuela y Nicaragua en la jornada previa, en que predominaron los cuestionamientos a los países ricos y al sistema capitalista.
La única presentación en la que se hicieron algunas críticas a los países desarrollados fue la de Brasil, que estuvo representado por Marcia Helena Carvalho Lopes, ministra de Desarrollo Social y Lucha contra el Hambre. “A pesar de los avances sectoriales en algunos países, parece claro que, si se mantienen las actuales tendencias, no alcanzaremos todos los Objetivos de Desarrollo del Milenio para el 2015”, advirtió Carvalho.
- La comunidad internacional prometió al menos 40,000 millones de dólares para reducir las muertes evitables de madres e hijos pobres, mientras el presidente Barack Obama planteó el apoyo de Estados Unidos para impulsar las ambiciosas metas de la ONU sobre el desarrollo.
La crisis no es una excusa para abandonar nuestros esfuerzos…, sino que enfatiza la necesidad de actuar, manifestó el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon.
Cumpliremos nuestras promesas y compromisos, dijo Obama a los líderes mundiales.
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El cumplimiento de los objetivos “no será posible sin importantes aportes de recursos financieros adicionales”, resaltó. “No se puede permitir que un país no cumpla con los ODM por falta de recursos”.
El presidente chileno Sebastián Piñera señaló que “nunca antes en nuestra historia nuestro continente tuvo una mejor oportunidad de enfrentar el desafío de derrotar la pobreza y el subdesarrollo”.
“Lo tenemos prácticamente todo”, manifestó, incluidas riquezas naturales, democracias estables y “pueblos que quieren asumir el desafío”. Con democracias estables, dijo, “se pueden lograr metas que nos fueron esquivas en primeros 200 años de vida independiente”.
Todos resaltaron los progresos en cada uno de los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), especialmente en materia de educación, atención médica de madres y niños y desarrollo energético.
UMBRALES ADICIONALES
El vicecanciller argentino Alberto D’Alloto señaló que su país se había asignado “algunos umbrales adicionales” porque estaba muy avanzado en el logro de los ODM en campos como el del empleo, la educación y la erradicación de la pobreza.
Indicó que en relación con la erradicación de la pobreza y el hambre, el objetivo había sido alcanzado en el segundo trimestre del 2008 y que su país satisface con creces las metas en cuanto a la educación primaria y realiza “avances considerables” en torno a “metas más exigentes”, en particular la educación secundaria.
El mandatario peruano Alan García sostuvo que no se puede promover el desarrollo mediante “subsidios que no podrán mantenerse” y que su país estaba combatiendo la pobreza mediante la generación de 2.1 millones de empleos en cuatro años y la inversión en obras de infraestructura.
COMBATIR ARMAMENTISMO
García advirtió asimismo que, para disminuir la pobreza, había que combatir el armamentismo, al que describió como “el peor enemigo de los objetivos del milenio y de los pobres”.
El vicecanciller paraguayo Jorge Lara declaró que su país “está rezagado” en el cumplimiento de los ODM porque tiene “un déficit social muy importante“, producto de “casi dos décadas y media con pérdidas”, y destacó la importancia de que los países desarrollados cooperen con los países en desarrollo.
La presidenta costarricense Laura Chinchilla declaró que su país “está bien encaminada a cumplir e incluso superar” los OBM. Señaló que tiene la mortalidad más baja del continente y “prácticamente el 100 por ciento de la población tiene acceso a agua corriente”.
La mandataria pidió asimismo que los organismos de asistencia no ignoren a los países de renta media, como el suyo, que registran progresos “pero aún enfrentan situaciones de vulnerabilidad”.
El presidente panameño Ricardo Martinelli admitió que su país debe reforzar la lucha contra el hambre, sobre todo en las comunidades indígenas, donde la pobreza extrema alcanza un 58 por ciento, según señaló.
El canciller salvadoreño Róger Martínez Bonilla expresó que los objetivos del milenio son “elementos medulares del plan quinquenal” de su gobierno y propuso un pacto regional que incorpore estas iniciativas y que permita “mejorar el nivel de vida y el desarrollo” de Centroamérica.
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