El Gobierno de Daniel Ortega Saavedra se adelantó a su propio anteproyecto de ley del Plan Nacional ante Desastres Naturales, al destituir al presidente ejecutivo del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred), ya que ahora todo lo maneja de facto el Centro de Operaciones de Desastres (Code), que pertenece a la Defensa Civil.
Ortega anunció a inicios de esta semana sus planes de enviar a la Asamblea Nacional un anteproyecto de atención de desastres, diferente a la Ley 337, que creó al Sinapred y estableció la legislación alrededor de las situaciones de peligro natural o provocado para la población.
Debido a que Ortega plantea en su anteproyecto que serán el Estado Mayor de la Defensa Civil, del Ejército de Nicaragua, y la Policía Nacional las instituciones encargadas de actuar ante un desastre, nació el temor de que su objetivo sea militarizar las situaciones de emergencia, tal como lo hizo el ex presidente Anastasio Somoza Debayle tras el terremoto de 1972.
En la práctica las acciones de rescate y abastecimiento están a cargo de la Defensa Civil, por lo que, una vez destituido el “administrador” de las emergencias, en este caso Jorge Ramón Arnesto Soza, ahora ex titular del Sinapred, el único que queda al mando es el jefe de la Defensa Civil, general Mario Perezcassar.
Esto puede explicar en parte por qué el Gobierno no tenía preparado un sustituto para el coronel en retiro Arnesto Soza, ya que el mismo tendría que ser una persona civil, pues Perezcassar no puede ser titular del Sinapred porque todavía es miembro de las Fuerzas Armadas.
Aunque el Sinapred suele brindar los datos de desastres, desde esta semana empezó a recomendar a los periodistas buscar toda la información directamente en el Code.
El Code además empezó a ofrecer datos sobre asistencia humanitaria que normalmente sólo brinda el Sinapred.
EXIGEN ALERTA
Por su parte, la Coordinadora Civil, organismo que aglutina a las organizaciones no gubernamentales del país, mantuvo su posición de exigir al Poder Ejecutivo que declare algún tipo de alerta, ya que la cantidad de muertos indica que algo no está funcionando.
Los dirigentes de la Coordinadora recordaron que el presidente Daniel Ortega Saavedra dijo en su último discurso que no decretaba alerta porque la situación estaba bajo control con la participación de la ciudadanía.
En este sentido, coincidieron en que la alerta se necesita, porque en la práctica la participación ciudadana no existe, ya que el mismo Gobierno les quitó el espacio con el estilo de dirigir que tiene Ortega.
En Nicaragua hay tres tipos de alertas, que pueden ser emitidas por los alcaldes o el presidente del país.
LOS TIPOS DE ALERTA

La alerta verde se declara cuando se identifica un fenómeno que podría provocar un desastre. Esto significa que se debe vigilar dicha posibilidad. La alerta amarilla se dicta cuando hay conocimiento de que un desastre es inminente, por lo que se deben evacuar las zonas amenazadas.
La alerta roja se determina cuando el daño ya está hecho.
La Coordinadora mantuvo ayer su posición de que las muertes causadas por las lluvias son una muestra de que falta un plan de prevención.
Hasta ayer el Code contabilizaba 38 personas muertas, al menos tres desaparecidas, 1,648 refugiadas en 22 centros de albergue temporal, más de 36 mil afectados de forma directa o indirecta, así como 1,388 paquetes de alimentos para familias incomunicadas en Tipitapa, además de 650 juguetes para niños que sufren las consecuencias de las lluvias intensas.
ZONAS NO HABITABLES
Los terrenos donde están asentados unos 24 barrios en Managua entrarían en la anunciada declaratoria de “zonas no habitables”, por estar en el área de inundación cerca de la costa del lago Xolotlán.
Los datos de Defensa Civil indican que 23 de los 24 barrios incluso ya se han inundado por la crecida del lago.
Sin embargo, a pesar de que la medida fue publicada a inicios de esta semana por el presidente Daniel Ortega, la declaratoria de las áreas deberá ser aprobada por el Concejo de Managua, de acuerdo al artículo 44 de la Ley 40, de Municipios.
Sobre el tema, el edil liberal y presidente de la Comisión de Medio Ambiente y Urbanismo del Concejo, Jimmy Blandón, indicó que “para que exista la declaratoria de zona no habitable, el alcalde debe enviar una solicitud y se tiene que discutir a lo interno de la comisión, hacemos una evaluación con especialistas para determinar si se debe o no, luego va el dictamen y finalmente se presenta ante el Concejo en pleno”.
De manera preliminar, el presidente Ortega dijo a mediados de esta semana que unas 600 familias de las ya evacuadas de la costa del lago Xolotlán podrían ser trasladadas a la finca Santa Elena.
Hasta ahora, en Managua, sólo el barrio Manchester fue declarado como área en la que nadie podía poblar desde mediados del 2009. No obstante, a pesar de que el decreto se publicó oficialmente, ninguna autoridad se responsabilizó por impedir el regreso de más de 40 familias al área y como consecuencia Defensa Civil debió ejecutar evacuaciones en ese barrio, que todavía alberga a una treintena de familias que no han querido salir del lugar.
Los que sí urgen ser reubicados en los albergues son las personas que aún viven en los barrios costeros Alemania Democrática, Acahualinca y Cristo Del Rosario, tres de los que deben ser declarados como zonas no habitables.
LAS DEMANDAS
“Nosotros tenemos todas nuestras cosas en bolsas, listas para que nos vengan a sacar y nos lleven a los albergues, porque el agua avanza cada día más. Mis tres hijos están con calentura y diarrea, yo estoy enferma y aquí somos cinco familias que necesitamos que nos ayuden”, indicó Tamara Loáisiga, una de las que aún se mantienen habitando el barrio costero Cristo del Rosario.
En los bajos de Acahualinca, también en la zona costera, hay seis viviendas que ya están siendo afectadas con las aguas del Xolotlán, sin que aún reciban ayuda.
“Ya nos dijeron que no hay lugar en los albergues, que ya están llenos y que por eso no nos pueden sacar de aquí, pero nosotros no queremos seguir con este gran peligro”, dijo Ninoska Moreno, madre de cuatro niños y habitante de los bajos de Acahualinca.
En el barrio Alemania Democrática, ubicado también en la zona costera del lago, ya fueron evacuadas 28 familias. Pero José Sandoval, su esposa y sus tres hijos todavía no salen del área.
“No nos fuimos para que no nos robaran nuestras pocas cosas, pero ahora ya no aguantamos las enfermedades y todo esto sigue empeorando, entonces estamos pidiendo que nos lleven a un albergue”, dijo Sandoval.
En Managua hay más de mil personas en siete albergues. Mientras, otros seis se están acondicionando para albergar a unas mil 500 personas, de acuerdo a la información que hizo pública la primera dama Rosario Murillo.
Otros barrios costeros, como Quinta Nina, Domitila Lugo, Santa Clara, el Anexo Pedro Joaquín, comarca Los Sábalos y Los Chagüites también entrarían en la categoría de zonas no habitables.
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