Para el ex diplomático y especialista en relaciones internacionales, Róger Guevara Mena, la entrada en vigencia del Acuerdo de Asociación (AdA) entre Centroamérica y la Unión Europea (UE) debe establecer un nuevo tipo de relación entre las dos regiones, en que el comercio no debe ser el objetivo primordial, sino la preocupación por garantizar el respeto a valores fundamentales como la democracia y los derechos humanos.
Sugirió que cuando estos compromisos sean irrespetados, la UE no se limite a expresar su inconformidad, absteniéndose de brindar cooperación o suspendiéndola, como hizo a raíz del fraude electoral del 2008 en Nicaragua, sino exigiendo mayores niveles de cumplimiento, aunque sin llegar al injerencismo.
Guevara considera que Europa ya no quiere relacionarse con países que únicamente piden ayuda, sino con socios. Por tanto, si la UE tiene como base común principios como la libertad, democracia, participación ciudadana, alternancia en el poder, respeto a los derechos humanos, gobernabilidad y seguridad jurídica, no puede permitir que sus socios incumplan compromisos referidos a esos temas.
Considera que, en el contexto del AdA, la UE debe actuar de una forma más activa, que refleje la identidad, personalidad, coincidencias ideológicas y haciéndose sentir como región. De lo contrario, habría bastado firmar un Tratado de Libre Comercio como el que firmó Nicaragua con Estados Unidos.
Criticó que los países de la UE reclamen la falta de gobernabilidad en Nicaragua, pero ninguno haya pedido nunca pruebas reales del avance de la inversión europea en esos temas.
Guevara dijo lo anterior al dictar una conferencia sobre las nuevas relaciones políticas económicas de la UE con Centroamérica, auspiciada por la Fundación Konrad Adenauer. Estuvo presente Friedrich Claudius Schlummberger, nuevo representante de esa fundación para Nicaragua, Costa Rica y Panamá, que sustituirá en el cargo a Kerstin Von Bremen.
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