El patio está lleno de niños corriendo de un lado a otro. Es hora de descanso y unos 97 niños con algún tipo de discapacidad dejaron de estudiar durante una hora aproximadamente. Muchos de ellos requieren zapatos ortopédicos, pero no disponen de los mismos; otros caminan descalzos ante la falta de dinero para comparar más pares de zapatos.
El Hogar Pajarito Azul enfrenta, desde inicio de este año, una crisis económica que podría agudizarse en el 2011.
El lugar, ubicado en el kilómetro nueve y medio de la Carretera Nueva a León, luce bien a simple vista. Los niños ríen y se divierten sin saber que las docentes no disponen de suficientes materiales didácticos para su aprendizaje o que la dirección superior no puede comprar más materiales de aseo, por ejemplo.
“Si una silla se quebró, ahí estará quebrada”, afirmó la directora del Hogar Pajarito Azul, Sandra Aguirre, mientras muestra las instalaciones de esta casa que atiende a niños que padecen algún problema de discapacidad.
Esta aseveración vino después que Aguirre declarara al hogar en crisis y admitiera que ésta podría agudizarse en el 2011, pues hasta la fecha deben más de cinco meses de agua y luz.
Para muestra, un botón. Aguirre aseguró que la institución requiere, para un buen funcionamiento, de casi 800 mil córdobas mensuales, pero desde este año se “acomodan” con la mitad, 400 mil córdobas.
Este corto presupuesto provoca atrasos en el pago de los recibos de servicios básicos. La deuda de luz asciende a 68 mil córdobas y los recibos pendientes de agua rondan los 318,917.79 córdobas.
Los 400 mil córdobas que gasta Pajarito Azul cada mes son para la compra de alimentos, medicinas y el pago del personal, que no va más allá de 20 personas, que devengan salarios mínimos que no superan los tres mil córdobas.
“Se nos ha incrementado el gasto en alimentación y servicios básicos. Nosotros lo que priorizamos son la alimentación y medicamentos ( ). Los edificios necesitan mantenimiento, pero no vamos a priorizar mantenimientos a edificios si tenemos necesidad de comprar alimentos. Otro gran problema es la falta de materiales de aseo”, dijo Aguirre.
Mientras, la docente Lidia López alegó que la falta de materiales didácticos, alimentos, medicinas y vestuario es lo más urgente que tiene el hogar.
Para no reducir las compras de medicinas y alimentos, la dirección del centro decidió recortar al personal.
Antes disponían de 38 educadoras y ahora hay 32, todas disponen salarios que no superan los 2,703 córdobas. Ahora la preocupación es que, según Aguirre, Pajarito Azul no estaría preparado para enfrentar una revisión de salario mínimo.
ALCANCÍAS
En los próximos días la dirección del Hogar Pajarito Azul distribuirá una cantidad, hasta hoy no precisa, de alcancías en distintos restaurantes, sucursales bancarias y demás negocios de Managua. Asimismo, pretenden realizar actividades culturales que les permitan recaudar fondos para el pago de parte de los recibos atrasados de luz y agua.
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