LA PAZ/EFE
El presidente boliviano Evo Morales llamó ayer “traidores” a tres parlamentarios oficialistas que hicieron huelga de hambre, en las últimas semanas, en apoyo a las protestas de la región de Potosí contra el Gobierno, pero negó que su Movimiento al Socialismo (MAS) se haya fracturado.
Morales expresó que el senador Eduardo Maldonado y los diputados Juan Carlos Sejas y Hugo García han “claudicado” en la defensa del “cambio” que él impulsa, al unirse a la huelga de 19 días en Potosí, que terminó al ceder el mandatario el lunes a las demandas de esa región andina, fronteriza con Chile y Argentina. “Personalmente no he decidido nada, pero habrá una reunión del MAS”, en la que se decidirá “sobre esta rendición y traición de algunos senadores”, agregó.
Morales acusó a los parlamentarios de preferir “cuidar su imagen personal” y “quedar bien ante su región”, en vez de poner “primero a la patria” y defender su programa. Pero añadió que “el proceso continúa” pese a las “traiciones” y negó fracturas en la alianza de izquierdistas, nacionalistas e indigenistas que lo llevó al poder en 2006.
El Presidente expresó ayer que en Potosí se pasó “de una supuesta reivindicación a una conspiración”. Afirmó que no le preocupa la quema de muñecos suyos, o que veten su presencia en Potosí, porque confía en que “el pueblo” se dará cuenta de las “mentiras” de sus adversarios.
Potosí dio el 80 por ciento de los votos a Morales cuando fue reelegido en 2009.
Ver en la versión impresa las páginas: 14 A