CORRESPONSAL/ GRANADA
Ocho personas, propietarias de piezas arqueológicas en Granada, son objeto de vigilancia por parte de las autoridades del Instituto Nicaragüense de Cultura (INC), ante la negativa que han mostrado para legalizar sus colecciones.
La investigación inició esta semana en casa de una extranjera, a la que al final se le ocupó una colección grande de valiosas piezas que fueron llevadas al convento San Francisco de manera temporal.
El proceso de inspección se hará en seis lugares más, donde se conoce que hay arqueología y estatuas, pero que no están registradas por el INC.
Clemente Guido, codirector del INC, dijo que luego de la operación realizada con ayuda de un juez y la Policía Económica en casa de la extranjera Judith Kay Koopersmith, esta semana, esperan que los coleccionistas se acerquen por su propia cuenta para evitar acciones parecidas.
Citó que hicieron dos notificaciones en el Hotel Granada y aunque no habían respondido, finalmente se acercaron hasta que vieron a la Policía en la casa de la extranjera Koopersmith ubicada enfrente.
“Ahora nos quedan seis lugares pendientes de inspeccionar, pero aclaro que nosotros no queremos estar gastando tiempo ni recursos, porque en esto se gasta, lo que esperamos es que los coleccionistas vengan por su propia voluntad y respeten la ley”, dijo Guido.
NO SE TRATA DE CONFISCAR
Citó que en Managua un arquitecto, voluntariamente, donó 70 piezas arqueológicas al Museo Nacional. “Hay coleccionistas de este tipo, que prefirió donar las piezas al museo porque dijo que en manos de uno pueden sufrir daños y aquí mismo en Granada tenemos al dueño de Mi Museo, que es un coleccionista privado que nos ayuda enormemente, pero eso no significa que le permitamos ninguna violación a la ley, él lo sabe”, dijo Guido.
Aclaró que no se trata de confiscar las colecciones, pues está prohibido en Nicaragua, sino que los propietarios de éstas se apeguen a la ley para evitar acciones legales engorrosas.
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