CORRESPONSAL/ NUEVA GUINEA
Las siete celdas de la Policía de Nueva Guinea están totalmente llenas y ya no hay espacio para más personas detenidas, ni para poder darles alimentación.
Así lo refirió el jefe de la unidad policial de la localidad, comisionado Ramón de Jesús Castillo.
De las siete celdas una es exclusivamente para las damas, y en las restantes actualmente existen 40 privados de libertad.
“Ya no podemos capturar más gente, estamos completos, en la actualidad los reos están durmiendo dos en la misma cama”, dijo Castillo.
En las cárceles de Nueva Guinea no hay servicios higiénicos, sólo un pequeño hueco, ahí tienen que hacer sus necesidades fisiológicas cada reo, lo que ha provocado que varios reclusos padezcan enfermedades diarreicas y desarrollen problemas bronquiales producto de las infecciones.
Castillo dio a conocer que de los 40 privados de libertad, 10 ya son declarados culpables por diversos delitos, sin embargo, no han sido ubicados en el Sistema Penitenciario.
Por su parte, los reos han hecho protestas dentro de las cárceles pidiendo a gritos que los trasladen al Sistema Penitenciario a cumplir su tiempo establecido por la ley y que los saquen de ese hueco infrahumano.
CON LAS UÑAS
El jefe policial aseguró que en las cárceles de El Rama sólo hay personas que están en investigación y cada individuo que es declarado culpable es enviado a su lugar a cumplir su pena de acuerdo al delito.
En la sede policial de Nueva Guinea sólo cuentan con 26 mil córdobas para alimentar a 60 uniformados, y en ciertas ocasiones tienen que darle a los presos su gallo pinto limitando a los policías.
Castillo dijo que la visita de los religiosos viene a mitigar el hambre de los privados de libertad, además de predicarles la palabra de Dios.
Iván Antonio Arróliga Suárez, de 20 años, dijo que él fue declarado culpable por los delitos de robo con intimidación desde hace más de seis meses, pero aún sigue esperando que lo envíen al Sistema Penitenciario de Juigalpa. El juez de Distrito de lo Penal, Eduardo Carrillo, dijo que es difícil trasladar a los reos al Penitenciario.
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