BOGOTÁ/ AFP
La única persona que falleció tras el accidente del avión que se partió en tres al aterrizar en el aeropuerto de la isla de San Andrés, el lunes, murió por esa causa y no por un infarto como en un comienzo aseguraron fuentes médicas, confirmó ayer Robert Sánchez, director de la estatal Caprecom, que opera el hospital a donde fue trasladada la mujer de 73 años.
Sánchez informó que la muerte de Amar Fernández fue originada por “múltiples traumatismos y el desprendimiento de la arteria aorta”. Hasta ahora las autoridades habían señalado que el deceso de Fernández, quien salió con vida de la aeronave, ocurrió cuando era llevada a un centro hospitalario para su valoración, a causa de un paro cardíaco.
El avión en el que viajaba Fernández a San Andrés, en el Caribe colombiano, se accidentó cuando intentaba aterrizar hacia las 06H49 GMT del lunes en el Aeropuerto Gustavo Rojas Pinilla en medio de una fuerte tormenta eléctrica.
La aeronave, un Boeing 737-700 perteneciente a la aerolínea colombiana Aires, llevaba en su interior 131 personas, al menos 20 de ellas extranjeras. Del total, 120 personas resultaron heridas, cinco de las cuales se encuentran en delicado estado de salud.
El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, quien visitó el área donde ocurrió el accidente, afirmó que gracias a un “milagro particular” el siniestro no fue peor. Santos agradeció a la población de San Andrés por su ayuda al centenar de heridos que dejó el accidente. “Este milagro fue muy particular, porque no solo fue la mano de la Divina Providencia, la mano del Todopoderoso, sino que tuvo una divisa muy importante, muy importante de aquí: nuestros compatriotas que hicieron un trabajo realmente espectacular”, dijo Santos.
La terminal aérea reanudó sus labores ayer después que se recogieron los restos del avión. Al mismo tiempo se reiniciaron las investigaciones sobre este accidente.
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