Ed Wade, Astros y el comienzo de una nueva era

En los archivos que guardo de los Astros es fácil encontrar cuando se inició la nueva era del equipo. Todo comenzó el 20 de septiembre cuando el propietario Drayton McLane contrató como gerente general a Ed Wade que en esos días fungía como buscador de talento de los Padres de San Diego.

Por René Cárdenas

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En los archivos que guardo de los Astros es fácil encontrar cuando se inició la nueva era del equipo. Todo comenzó el 20 de septiembre cuando el propietario Drayton McLane contrató como gerente general a Ed Wade que en esos días fungía como buscador de talento de los Padres de San Diego.

Conozco a Ed desde hace unos treinta años cuando era bien jovencito y laboraba con mucha capacidad en el departamento de medios publicitarios de los Astros en el Astrodome. A las claras se notaba su dedicación y esmero en lo que hacía. Más tarde se convirtió en gerente general de los Filis de Filadelfia, equipo que formó seleccionando personal de jugadores para redondear un producto ganador.

«Nos tomó tiempo para formar a los Filis porque hicimos lo que ahora estamos haciendo con los Astros; reconstruir nuestro sistema de ligas menores y dedicar nuestros recursos a ese fin», dijo Wade. «Hay que compaginar esos haberes con el sistema de busca talentos y esperar los resultados con paciencia». La virtud de la paciencia en este menester es lo que muchos no comprenden.

Mientras Wade reconstruía a los Filis, los críticos impacientes se dejaron oír a los cuatro vientos: «Seguro que me criticaron porque no hay ciudad que quiera creer que no se puedo ganar hoy», enfatizó el Gerente. «Vivimos en una sociedad que demanda gratificación inmediata. Y en una ciudad tan grande como Filadelfia nadie concordaba con la idea que completar el plan tomaba tiempo. Yo hice lo que era más conveniente para la organización que, en otras palabras, era lo que la afición esperaba».

Por ciertos cambios del destino, Ed, no pudo ver el final de su obra en Filadelfia. La organización no tuvo la paciencia necesaria para dejarlo disfrutar el resultado de su esfuerzo y lo dejaron fuera del trabajo un poco antes que el equipo ganara su división, el campeonato de la Liga Nacional y, finalmente, la Serie Mundial.

El reconocimiento de sus múltiples manipulaciones no llegó del equipó propiamente dicho. Llegó de la afición nacional y de todos los expertos de la materia, especialmente aquellos que saben a ciencia cierta lo difícil que es sacar una organización de la nada y llevarla a la cima.

Cuando los Filis capturaron la corona de las Ligas Mayores en 2008, una infinidad de eruditos de cátedra, expresó públicamente que todo se debió a la experta y concienzuda contratación de personal que hizo Wade cuando dirigió la organización. Y si no me equivoco, esa fue la mejor carta de recomendación que Ed presentó al propietario de los Astros, Drayton McLane, para que éste lo seleccionara como el nuevo gerente general de los Astros entre otros diez candidatos.

McLane y el Presidente Tal Smith, reconocieron que el plan que Wade empleó en Filadelfia era necesario ponerlo en práctica en Houston. El 20 de octubre de 2008 se contrató a Bobby Heck como asistente de Wade y director del sistema de busca talentos con la autorización y el respaldo económico para firmar los seleccionados en el reclutamiento.

Wade, reconociendo la importancia de la producción internacional de prospectos, firmó a Félix Francisco como su asistente especial a cargo de operaciones en América Latina con la misma autorización y respaldo.

El pasado reciente de los Astros no se había puesto en dudas, era una realidad palpitante y desgarradora y millones de sus seguidores sufrían lo indecible. Algunos perdieron la esperanza de que la era de Craig Biggio y Jeff Bagwell no volvería jamás.

Wade, no quiso postergar sus planes y comenzó a apretar el gatillo de su nueva pistola del oeste legendario. El 8 de noviembre de 2007, canjeó al taponero Brad Lidge, junto con el jugador de cuadro Eric Brunlett a los Filis a cambio del joven jardinero Michael Bourn, el relevista medio Geoff Geary y el antesalista Mike Costanzo.

No fueron cambios extraordinarios ni nada de eso por el estilo que inyectaran un suceso inmediato, pero ¿qué es primero, el huevo o la gallina? Pues, por algún lado se tenía que comenzar y Lidge había sido motivo de desilusiones y, si mal no recuerdo, los medios publicitarios pedían soluciones inmediatas y sangrientas.

Así que el 12 de diciembre de ese mismo año, Wade continuó disparando para adquirir el torpedero dominicano Miguelito Tejada a cambio de Luke Scott y Matt Alberts, Costanzo, Dennis Sarfate y Troy Patton. Un poco más tarde canjeó al relevista Chad Qualls, Chris Burke y Juan Gutiérrez a los Diamantes de Arizona por el mímico José Valverde, un taponero de alto calibre.

Como en todos los quehaceres de la vida no todas las cosas son color de rosas, el 25 de junio de 2008, Ed, sostuvo una acalorada discusión con el relevista Shawn Chacón en la casa club del Parque Minute Maid que resultó en una agresión del pelotero contra su jefe. El serpentinero fue suspendido indefinidamente y nunca se volvió a saber de él en las Ligas Mayores.

El equipo seguía sin ganar y la administración se hacía de tripas corazón para obtener la combinación necesaria que produjese energía y resultados. Esto demuestra que el proceso para rejuvenecer un club es largo y tedioso, porque los peloteros que uno quiere no están esperando a la vuelta de la esquina y se requiere un engranaje complicado.

Entonces en diciembre de 2009, Wade firmó al relevista Brandon Lyon y adquirió al taponero de los Marlins, Matt Lindstrom.

Volviendo un poco al principio, debemos recordar que Wade, heredó un equipo viejo y sin garra que tendía a desplomarse y, poquito a poco, la inyección de sangre nueva y viril fue apareciendo.

No hay un gerente general en las Mayores que fácilmente se atreva a canjear a iconos de un equipo, pero Wade se vio metido en una encrucijada de peloteros en el proceso de envejecimiento, con contratos multimillonarios y de muchos años y con la horrible cláusula de no cambio.

Como la olla de presión estaba por explotar debido a la demanda de la afición y de los medios de comunicación, los Astros, de súbito, se encontraron en un callejón sin salida.

El serpentinero mayor, Roy Oswalt, lleno de ambición para jugar en un equipo con posible ingreso a las series de desempate este año, sugirió a Wade que lo canjeara y para facilitar el proceso, el pelotero dejaría sin efecto la cláusula de no cambio. No lo puedo asegurar, pero creo que esta fue la mejor noticia del año para la organización.

Así que para el 29 de julio de este año, Ed, canjeó a Roy Oswalt a los Filis de Filadelfia por J.A. Happ y dos peloteros de ligas menores, el jardinero central Anthony Gose y el torpedero Jonathan Villar. Wade, dio la media vuelta e inmediatamente canjeó a Gose por el jugador inicialista Brett Wallace de los Pájaros Azules de Toronto. Este tipo de manipulación requiere una astucia tremenda y una entereza poco común.

El otro icono y altamente popular, pero ya de capa caída en producción, era Lance Berkman a quien se le pagaba una tremenda millonada. «El Puma», descartó la famosa cláusula y facilitó la negociación. Wade, disparó de nuevo y los Yankees rindieron al relevista Triple-A Mark Melancon y al jugador de cuadro Clase-A, Jimmy Paredes. En adición, los Astros aceptaron pagar $4 millones de los $7.5 millones del salario de Lance por lo que faltaba de la temporada.

¿Cuánto dinero ahorraron los Astros en estas transacciones? Personalmente, no lo sé, pero me inclino a creer que fue sustancial, plata del presupuesto que Ed podría usar para futuras negociaciones que reforzarían el equipo un poco más.

Como la trayectoria de Wade con los Astros ha sido convulsionante con respecto a cambios, sería interesante averiguar cuál –hasta ahora– ha sido su mejor negociación: «Yo no creo que en tan poco tiempo se pueda reflejar la mejor adquisición de un pelotero», comentó Ed. «Primero que todo hay que esperar un tiempo prudencial para poder evaluar un canje. Hay muchos elementos a considerar. Por ejemplo, acabamos de canjear a dos iconos del equipo y en compensación recibimos jugadores jóvenes y para ver el resultado de este esfuerzo tenemos que esperar para ver como se desenvuelven. Otro elemento de considerar fue la cantidad de plata que nos ahorramos y que usaremos en el futuro».

Como el equipo ha establecido la modalidad juvenil para hoy y el futuro, todavía hay peloteros de edad de quienes se espera produzcan y al mismo tiempo sirvan de ejemplo para los ajustes que los jóvenes tiene que hacer en el nivel de Liga Mayor: «Nosotros respetamos la formidable presencia de nuestros veteranos y la contribución que hacen en el terreno como Jason Michaels y Geoff Blum y los jugadores de posición que se distinguen por sus cualidades de liderazgo como Brian Moehler y Carlos Lee. Lógicamente continuaremos las evaluaciones con detenimiento», expresó Wade.

La economía actual de la nación está dictando reducción de presupuestos en todas las empresas y, en beisbol, los Dodgers ya fueron víctimas al reducir $40 millones de su planilla de pago en los últimos dos años. ¿Van los Astros por el mismo camino? «Nuestra planilla fue de $103 millones en 2009 y este año bajamos a los $93 millones», dijo Wade. «Y como la mayoría de nuestros peloteros es joven, la planilla podría ser más baja el próximo año. Pero nosotros creamos flexibilidad cuando efectuamos los canjes de Oswalt y Berkman. Esto nos permitirá hacer lo que queremos hacer».

¿Cuál es el pensamiento acerca del veterano Carlos Lee y su salario anual de $18.5 millones? «Carlos tiene la cláusula de no cambio en su contrato», dijo Wade sin parpadear un segundo. «Pero ella desaparece en los últimos dos años y esto nos permitirá la posibilidad de canjearlo si quisiéramos. Nuestra esperanza es que se transforme en nuestra piedra principal para la recuperación de este equipo. Entiendo que tuvo un principio lento, pero sus números después del Juego de Estrellas y especialmente en agosto han mejorado notablemente, tanto que se parece al mismo Carlos de los buenos tiempos. Yo espero que cuando comience el entrenamiento primaveral, venga listo para ser parte del empuje que esperamos hacer».

Además del lanzador nicaragüense Wilton López de los Astros, hay otro nica que hace sus armas como serpentinero zurdo con los Anzuelos de Corpus Christi y de quien se habla quedito de su buen rendimiento: «Nos gusta Arguello», dijo Wade como cuando uno saborea un dulce que se disfruta. Nos gusta su habilidad; es un pelotero Doble-A en desarrollo, le falta un poco todavía, pero ciertamente está en nuestro radar. Hace dos semanas vi jugar a Corpus Christi y les dije que ellos no comprendían lo cerca que están de las Ligas Mayores. Ya sea Arguello u otro pelotero, las puertas de los Astros están abiertas y esperando».

René Cárdenas, cubre a los Astros para La Prensa de Nicaragua. Escribe para Crónicas de los Astros, astrosdehouston.com y Astros Magazine.

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