Transporte pesado y liviano permanecieron varados por varios días en el pegadero de Unikuas, municipio de Mulukukú, Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN). LA PRENSA/J. GARTH

Más daños por lluvias en RAAN y Jinotega

Más de 300 vehículos, entre transporte pesado y liviano, permanecieron varados por varios días en el pegadero de Unikuas, jurisdicción del municipio de Mulukukú, Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), lo que afectó la circulación normal en la vía Managua-el Caribe y viceversa, causando desabastecimiento de productos perecederos y granos básicos a los municipios caribeños.

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José Garth y Féliz Rivera

CORRESPONSALES

Más de 300 vehículos, entre transporte pesado y liviano, permanecieron varados por varios días en el pegadero de Unikuas, jurisdicción del municipio de Mulukukú, Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), lo que afectó la circulación normal en la vía Managua-el Caribe y viceversa, causando desabastecimiento de productos perecederos y granos básicos a los municipios caribeños.

La lluvia en la zona ha dañado aún más las vías del Caribe Norte. Ayer un módulo de construcción de caminos de la Alcaldía de Mulukukú logró sacar los vehículos pegados y finalmente pudieron circular, informó el Alcalde liberal de Mulukukú, Apolonio Fargas.

Fargas dijo que el lunes pasado se reunió con funcionarios del Fondo de Mantenimiento Vial (Fomav), pero allí le dijeron que no hay dinero para reparar vías y sólo le entregaron el diesel para que el módulo de construcción funcionara.

El funcionario explicó que las rastras cargadas con madera han deteriorado más la vía y cuando aparecen los pegaderos, los madereros no aportan para repararla.

Fargas demandó al Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) instalar básculas para multar a los transportistas que salen sobrecargados con madera de la región.

El problema en los caminos  causó que los camiones no transportaran productos perecederos a municipios caribeños.
LA PRENSA/J. GARTH

El alcalde dijo que si no se atiende de forma inmediata el tramo Mulukukú-Río Blanco, el transporte al Caribe volverá a paralizarse y eso es peligroso porque se detiene la salida de ganado en pie, leche, queso, y no entran a los municipios del Caribe los productos de consumo como los perecederos.

48 KILÓMETROS DE CARRETERA DAÑADOS

Sergio Torres, presidente del Consejo Regional de Transporte (CRT) en la RAAN, dijo que en el Caribe Norte hay 48 kilómetros de carretera totalmente destruidos, 15 alcantarillas colapsadas y siete pegaderos localizados entre Mulukukú y Río Blanco, Las Breñas y en la recta del kilómetro 43.

Torres expresó que están solicitando de forma urgente un total de 10 millones de córdobas para garantizar el tráfico vehicular en los lugares más afectados.

El presidente del CRT afirmó que una comisión técnica está recorriendo la vía Waspam – Bilwi – Las Minas-Río Blanco para hacer un diagnóstico de la realidad en que se encuentra la carretera al Caribe.

Álvaro Méndez, uno de los conductores que se encontraba en el pegadero de Unikuas, Mulukukú, dijo que una alcantarilla ubicada en Rosa Grande —entre Siuna y Waslala— ya colapsó, por lo que no hay comunicación vía terrestre entre Siuna y Waslala.

Sergio Torres anunció que el Consejo Regional de Transporte de la RAAN sostendrá el próximo 20 de agosto una sesión de emergencia en el hotel Camino Real, de Managua, donde se expondrá ante las autoridades del MTI y la cooperación internacional los daños y las necesidades que tiene la región en materia vial.

TAMBIÉN EN PANTASMA

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Un torrencial aguacero, acompañado de fuertes vientos y la caída de granizo, que entró al territorio del municipio de Pantasma, por la zona de El Jiquelite 1 y 2, dañó 20 kilómetros de caminos, cosechas, algunas casas y árboles, producto que el Río Coco creció, así como todas las quebradas que atraviesan ocho comunidades, informó la tarde de ayer el alcalde Salvador Blandón Meza.

Blandón manifestó que ayer se reunió de urgencia el Concejo de Pantasma, declarando la zona de emergencia y destinaron una partida de un millón de córdobas de fondos propios para ver qué se puede hacer por el momento.

Dijo que recurrirá de inmediato al Gobierno central a buscar apoyo, porque “no estoy exagerando, funcionarios del Gobierno podrán hacer un recorrido por la zona y podrán comprobar los daños y no podemos tener aislados a los ganaderos y habitantes de las comunidades afectadas, y por eso nuestra principal tarea será buscar a cualquier costo abrir los caminos soterrados”.

Blandón gestionaba ayer maquinaria para hacer un poco transitables los 20 kilómetros de caminos destruidos en la ruta Quilalí -El Jiquelite 1 y 2 – Guansapo, Las Piedras, Punta Mico, Las Parcelas, Las Palmeras, afectadas por la lluvia de una hora y enclavadas todas en las márgenes del Río Coco.

Departamentales

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