En el tema de la educación todo está vinculado al desarrollo de los países y persigue un mismo propósito: mejorar la economía global de las naciones. En este sentido, los gobiernos no pueden priorizar más a la educación superior que a la educación básica y media, o viceversa.
- Una universidad no puede carecer de buena infraestructura, de buenos docentes y mucho menos debe alejarse de la investigación.
Según el especialista estadounidense en Educación Superior, Jaime Chahín, la capacidad del desarrollo tecnológico, las bibliotecas, el profesorado y la infraestructura son temas que no se deben olvidar en cuanto al tema de la educación superior se refiere.
Sin embargo, para conseguir estos objetivos en Nicaragua se requiere doblar la asignación presupuestaria para las instituciones de educación superior.
Todo depende del tamaño de los presupuestos. Lógicamente que las necesidades son muy grandes. Para poder ampliar la cobertura a más estudiantes, aumentar las becas estudiantiles, mejorar el salario de los trabajadores y mejorar la infraestructura requeriríamos por lo menos el doble del presupuesto (cerca de cuatro mil millones de córdobas al año), destacó el presidente del Consejo Nacional de Universidades (CNU), Telémaco Talavera.
Chahín, por su parte, enfatizó que las mismas universidades tienen que colaborar porque así crean más capacidad, especialmente cuando los fondos están limitados tenés que sobrevivir y la efectividad en el uso de los recursos es muy importante.
Chahín es administrador y profesor de Texas State University, de los Estados Unidos, y tiene 30 años de experiencia en el campo educativo.
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Así lo indica el especialista estadounidense en Educación Superior, Jaime Chahín, quien estará en Nicaragua durante tres días para compartir experiencias sobre acreditación, administración y evaluación con universidades públicas y privadas del país.
Nicaragua da sus primeros pasos en el tema de evaluación y acreditación. Si embargo la Asamblea Nacional aún no aprueba el veto parcial a la Ley Creadora del Consejo Nacional de Evaluación y Acreditación (CNEA), que fue enviado por el Presidente de la República, Daniel Ortega, en noviembre pasado.
El veto pretende definir las tareas del CNEA y del Consejo Nacional de Universidades (CNU), entre ellas la distribución del seis por ciento del Presupuesto General de la República.
“Los fines de la acreditación deben ser universales y basarse en lo que el estudiante está aprendiendo, cuáles son sus competencias, cómo se prepara el estudiante para insertarse a lo laboral porque las empresas quieren empleados que sean competentes y eso es una responsabilidad universitaria”, dijo Chahín.
El Estado destina a la educación superior 1,865 millones de córdobas, equivalente al seis por ciento del Presupuesto General de la República del 2010.
Pese a que los fondos son “apretados” y se requiere de un presupuesto de por lo menos 4,000 millones de córdobas para atender a los más de 98 mil estudiantes de las 10 universidades miembros del CNU, Chahín recalcó que los recursos deben ejecutarse con mayor eficiencia.
“Lo más importante es que los fondos que se aprueben se usen efectivamente en la misión de la educación superior. No podemos decir cuántos fondos deben ser, pero esos fondos que se aprueben en el presupuesto para la universidad, (deben ser) para capacitar al estudiantado y que cumplan con su misión”, destacó Chahín.
SON INSEPARABLES
Desde el Ministerio de Educación (Mined) se debe trabajar articuladamente con las instituciones de educación superior, según Chahín.
“Son complejos (ambos sistemas), requieren recursos, ajustes constantes, pero también la colaboración entre las mismas instituciones. Hay una relación muy importante entre la educación de primaria y secundaria y la educación superior”, destacó el especialista.
Se estima que cada año cerca de 50 mil estudiantes salen de quinto año de secundaria, mientras la capacidad de captación del CNU anda por los 27 mil estudiantes.
“Todo está relacionado a un sistema global económico, donde todo esté integrado y la educación superior sea probablemente la responsabilidad más grande que tiene una nación para capacitar a los ciudadanos y poder mantenerse y producir”, sostuvo Chahín.
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