La nueva Ley Orgánica del Banco Central de Nicaragua (BCN), en vigencia desde el 6 de agosto pasado, ordena que se nombre a un nuevo presidente del Banco Central o se ratifique al actual.
Se establece un plazo de sesenta días para que el Presidente de la República haga el nombramiento, que debe ser ratificado por el sesenta por ciento (56 votos) de los diputados de la Asamblea Nacional.
Legisladores de las bancadas oficialista y de oposición dijeron a LA PRENSA que cuando aprobaron la nueva ley, el interés era “despolitizar” el Banco Central, pero pensando que el actual presidente del BCN, Antenor Rosales, siga en el cargo.
- La nueva Ley Orgánica del BCN, publicada en La Gaceta, diario oficial, el 6 de agosto del 2010, también manda que se nombre a cuatro suplentes de los titulares del Consejo Directivo del Banco.
El período de permanencia en los puestos será de cinco años.
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Pero los diputados también abrieron la puerta para que el presidente Daniel Ortega cambie a Rosales, una posibilidad que toma fuerza porque ya se menciona a Silvio Conrado —representante del Gobierno ante el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE)— como candidato a la presidencia del BCN.
Eduardo Montealegre, de la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN) y Francisco Aguirre, del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), perciben que la relación entre Ortega y Rosales ha desmejorado porque éste “ha mostrado demasiada independencia de su política” económica, especialmente respecto a las relaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
La Ley cambia el período de permanencia en el cargo, para que no coincida con el del Presidente de la República.
Al darse este cambio, el artículo 76 de la Ley establece como disposición transitoria que “el funcionario que ocupe la presidencia del Banco Central, al momento de entrar en vigencia la Ley, cesará en sus funciones sesenta días después”, y se hará el nuevo nombramiento.
RESPALDAN A ROSALES
Francisco Aguirre dijo que “preocupa” desconocer quién será el propuesto por Ortega.
“Para mí, ésta es una oportunidad de Ortega de lucirse en dejar a Rosales, quien ha mostrado profesionalismo en la conducción de la economía del país”, consideró Aguirre.
Sin embargo, dijo que no le sorprendería que Ortega se arriesgue “al rechazo de un nuevo candidato, que no inspire confianza de la Asamblea y arriesgue el único logro de su Gobierno que es la conducción de la estabilidad de la macroeconomía”.
Eduardo Montealegre espera que si hay cambio “no se nombre a un loco o fiel partidario de Ortega”.
No ve la conveniencia de reemplazar a Rosales, porque eso podría dañar el proceso de negociación con el FMI, ya que “cambiar al jefe negociador en este momento sería retrasar todo”. No obstante, ambos legisladores consideran un candidato factible a Silvio Conrado.
El diputado sandinista Wálmaro Gutiérrez tampoco ve “ni conveniente ni la necesidad” de cambiar a Rosales.
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