El bateador físicamente más frágil entre los nicas en las Ligas Menores se ha convertido en una seria amenaza en el cajón de bateo.
Elmer Reyes, quien araña los seis pies de estatura y está registrado con 150 libras de peso, conectó de jonrón en tres partidos consecutivos, hasta que anoche pudieron detenerlo.
Reyes es la más agradable sorpresa entre el escuadrón pinolero que lucha por escalar posiciones en el beisbol organizado, sobre todo por su bateo.
- Ofilio Castro es el otro nica que está caliente con el madero en las Ligas Menores.
- JONRONES CONVIERTEN A ELMER REYES EN EL LÍDER DE LOS NICAS, SUPERANDO POR DOS A DWIGHT BRITTON Y JEM ARGEÑAL.
El capitalino tiene promedio de .231, debido a 36 incogibles en 156 turnos, con cuatro dobles, dos triples, un jonrón, 16 anotadas y 15 impulsadas, con los Senadores de Harrisburgh en Doble A.
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El chavalo que dejó su ombligo en Nagarote, pero que creció en Managua, está bateando para .301, producto de 52 imparables en 173 turnos al bate, con la respetable cifra de seis cuadrangulares.
En 48 partidos, Reyes acumula 10 dobles, 29 anotadas, 25 remolques, siete boletos, 32 ponches y cinco robos de bases.
La temporada la comenzó en la Liga de Novatos de la Costa del Golfo, pero después de seis partidos, en los que bateó para .364, con ocho anotadas y cinco remolques, más un jonrón, fue ascendido a la Liga de los Apalaches.
En su nuevo equipo, los Bravos de Danville, tuvo un lento arranque, pero ya entró en calor y está cerrando con mucha fiereza, lo que podría garantizarle una promoción en la próxima temporada.
Reyes, quien está en los planes del Bóer para la Liga Profesional, batea siete imparables en 15 turnos, en sus últimos cuatro encuentros, y reúne 13 incogibles en 36 visitas al plato, para .361 en sus recientes 10 juegos.
Reyes es un jugador de una sólida defensa, pero al no estar entre los más veloces, queda atrás al competir con otros campo cortos en cuanto a cobertura, por lo que ha sido asignado a la segunda base.
Aunque tuvo una racha de mucho poder, se caracteriza por ser un bateador de línea, que deberá mantener un alto promedio de bateo para poder llegar a los niveles más altos de las Ligas Menores.
Le falta trabajar más en su paciencia en el home plate, debido a que solamente ha captado siete boletos en 48 juegos, mientras se traga 32 ponches.
Iván Marín, otro nica de los Bravos, que fue firmado por sus prodigiosas manos, batea .348 en 46 turnos en la Liga de la Costa del Golfo.
Cheslor Cuthbert sigue sin jugar y tiene promedio de .250, con tres vuelacercas y 15 empujadas en 32 juegos en dos categorías diferentes con la organización de los Royals de Kansas City.

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