El Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-moo, se mostró impresionado ayer por la magnitud de las inundaciones en Pakistán. Luego de evaluar la devastación, exhortó a los donantes extranjeros que aceleren la asistencia a las 20 millones de personas afectadas.
Las declaraciones de Ban reflejan la preocupación de la comunidad internacional sobre el desastre que atraviesa Pakistán.
“Éste ha sido un día doloroso para mí”, dijo Ban tras recorrer por aire las áreas devastadas junto al presidente Asif Ali Zardari. “Nunca olvidaré la destrucción y el sufrimiento del que he sido testigo. Anteriormente he presenciado muchos desastres naturales en el mundo, pero nada como esto”.
Las inundaciones empezaron hace más de dos semanas y aunque la cifra de 1,500 muertos es relativamente pequeña en comparación con otras tragedias, la magnitud de las inundaciones y el número de personas cuyas vidas han sido alteradas es gigantesco.