CORRESPONSAL/RIVAS.- Desde 1993 cuando el matrimonio de escritores alemanes Monika y Michael Höhn visitaron la paradisíaca Isla de Ometepe, quedaron maravillados de su belleza natural e impactados por la difícil situación económica de sus pobladores. Por ello, decidieron emprender la búsqueda de ayuda en su país y así dio inicio un proyecto de beneficio social que ahora se conoce como Proyecto Ometepe-Alemania (POA). Durante 17 años, su aporte a la isla ha sido de un millón 800 mil dólares.
El ingeniero José Alcides Flores, actual propietario del Hotel Finca Santo Domingo y ex alcalde de Altagracia (como contraparte del proyecto), recordó que los alemanes llegaron a hospedarse a su morada cuando él no pensaba siquiera hacer un hotel. “Ellos fueron mis primeros huéspedes y los que me motivaron a construir este negocio, también me han demostrado cuánto quieren a la isla”, explicó el ex alcalde ometepino.
El POA inició con el apoyo a la construcción de una casa comunal para los habitantes de la comunidad Santo Domingo. Cuando el matrimonio Höhn se dio cuenta que iban a construir un centro religioso, fueron a hablar con el sacerdote del pueblo para convencerlo de que mejor hicieran una casa de servicios comunales, y el religioso aceptó la propuesta, recordó Flores.
“Para esa primera donación del inicio del Proyecto, el matrimonio Höhn iba a festejar sus bodas de plata (25 años de casados) y como regalo pidieron a sus amigos dinero y cosas que ayudaran en la construcción del salón comunal”, dijo Flores.
El costo de la casa comunal era de seis mil dólares, que el matrimonio alemán recaudó y los envió al sacerdote de esa época, “pero el párroco fue trasladado a otro lugar y la obra no concluyó; tampoco entregó cuenta del dinero que recibió y cuando la pareja de alemanes vino, se entristecieron y doña Mónica lloró, pero siguieron con el proyecto y recaudaron otra vez el dinero hasta que se construyó la casa comunal”, sostuvo Flores.
HAN ENTREGADO 157 CASASY OTROS BENEFICIOS
Actualmente el POA ha conseguido apoyo con amigos de Alemania para los habitantes de la isla, por un monto estimado de un millón 800 mil dólares, con los cuales se han entregado 157 casas a familias de escasos ingresos económicos.
Se cuenta con servicios de atención de medicina general, odontología, psicología, fisioterapia, una cooperativa de crédito agrícola, un programa de becas con el sistema de préstamo a los estudiantes de cualquier carrera universitaria, entre otros programas de ayuda social.
Flores dijo que el POA hace cobros simbólicos de medicinas a la población, a precios de costos, pero aseguró que cuando el poblador no cuenta con dinero, el proyecto regala la medicina.
ATENCIÓN EN SALUDCUBRE 22 COMUNIDADES
El ex alcalde precisó que el programa de atención en salud cubre a las 22 comunidades de Altagracia y otras dos de Moyogalpa. “Se han entregado 80 sillas de ruedas, seis mil pares de anteojos, para lo cual trajimos un optometrista y un oftalmólogo; se brindan mensual entre 300 a 400 consultas generales, unas 200 consultas de odontología, y en cuanto a psicología, se hacen visitas a las comunidades en lugares donde la población demanda esta atención, y hasta se ha logrado bajar estados depresivos e intenciones suicidas. Mensualmente también se les da fisioterapia a 34 niños con capacidades diferentes”, explicó el ingeniero Flores.
El POA ha apoyado a 53 egresados de carreras universitarias y actualmente ayuda a 39 estudiantes de carreras profesionales, con becas-préstamos que cubren las mensualidades en la universidad, con el compromiso que cuando los estudiantes isleños beneficiados con este programa se profesionalicen, obtengan su título y trabajen, devuelvan lo que recibieron para que otros estudiantes puedan prepararse, destacó Flores.

EL POA FORMANDOPROFESIONALES
Ivón Gallo Luna y Donald Emilio Alvarado, son jóvenes que estudiaron Administración Turística y Hotelera. “Claro que en cuanto comience a trabajar voy a ir a pagar al Proyecto, para darle oportunidad a otros de que estudien una carrera universitaria”, dijo Gallo Luna.
Alvarado dijo que ya comenzó a retribuir su beca al programa que lo ayudó desde el segundo año de su carrera para concluirla con éxito.
Mercedes González Álvarez, de 33 años, habitante de la comunidad de Tagüizapa, junto con su hijo de 14 años, de nombre Oldemar, quien sufre de parálisis cerebral, fue la beneficiaria 156 del Proyecto Ometepe-Alemania, la cual recibió su casa construida. González Álvarez antes de recibir el apoyo del proyecto, lloraba porque no tenía quien la ayudara, puesto que el padre de su hijo la abandonó y manifestó que el proyecto ha sido el padre benefactor que el pequeño Oldemar necesitaba.
Según la doctora Mélida Luna (esposa de Flores) quien también trabaja en el POA, además de los alemanes, también ayudan a las comunidades de Ometepe, cooperantes de la Isla de Bainbridge (Estados Unidos), Suiza y Holanda.
La doctora Luna brinda atención odontológicas a los beneficiarios de Ometepe.
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