Representantes de las pequeñas y medianas empresas (Pymes) y del sector agropecuario confirmaron ayer la reducción en la disponibilidad de crédito, principalmente del sector de las microfinanzas, situación que los obliga a recurrir a préstamos “usureros” con tasas de interés de hasta un 20 por ciento mensual.
El presidente de la Comisión Nacional de la Pequeña y Mediana Empresa (Conimipyme), Gilberto Alcócer, manifestó que debido a que las Pymes están obteniendo créditos más caros en comparación con las tasas de intereses con las que prestan a las microfinancieras, el sector está perdiendo competitividad e incluso hasta empleos.
[/doap_box]
Alcócer manifestó que el crédito que desembolsan las microfinancieras se concentra principalmente en las Pymes del sector agropecuario y, por tanto, son las que mayormente están siendo afectadas por la crisis que vive el sector de microfinanzas.
Entre junio del 2009 y junio del 2010 las microfinancieras reportan una reducción de 40.4 millones de dólares en su cartera financiera, situación que ha dejado a unos 56 mil clientes sin créditos.
Sólo en el primer semestre de este año las microfinancieras han dejado de atender a unos 24 mil clientes, según el último balance presentado por la Asociación Nicaragüense de Instituciones de Microfinanzas (Asomif).
El presidente de Asomif, René Romero, advirtió que el sector de microfinanzas “todavía no toca fondo” y esperan una caída de entre un 18 y 20 por ciento al finalizar el año.
Entretanto, Alcócer añadió que se debe buscar una solución a la crisis entre las microfinancieras y el movimiento de morosos conocidos como los No Pago, para evitar que las Pymes continúen siendo afectadas por la caída del crédito.
El presidente de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic), Manuel Álvarez, manifestó que el Gobierno no debe comprar la cartera vencida del movimiento No Pago, porque se estaría sentando un precedente negativo.

Sin embargo, señaló que es necesario resolver con urgencia ese conflicto para evitar que los productores continúen siendo castigados por ese movimiento que nació hace tres años en el Norte del país, después que el presidente Daniel Ortega instara a los productores a protestar contra las microfinancieras.
Ver en la versión impresa las páginas: 3 A