WASHINGTON/ EFE
El Gobierno de Estados Unidos no debería enviar embajador alguno a Caracas si, como parece, es un “requisito” el ignorar la verdad sobre las actividades y las políticas del presidente Hugo Chávez, informó ayer el Washing ton Post en su editorial.
El diario defiende que el nombrado nuevo embajador estadounidense en Caracas, Larry Palmer, al que rechazan las autoridades venezolanas, “dijo la verdad” cuando afirmó que la moral de las Fuerzas Armadas de Venezuela era baja. Palmer también expresó que era necesario investigar la presunta presencia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en territorio venezolano y apuntó a la creciente influencia de Cuba en Venezuela, en materia de inteligencia y militar.
“Para su mérito y el del Departamento de Estado, el señor Palmer respondió con la verdad”, señaló el Post. El periódico capitalino asegura que “uno de los principales objetivos de la política exterior del presidente venezolano, Hugo Chávez, es prevenir que gobiernos u organizaciones internacionales cuenten la verdad sobre él”.
El domingo pasado Chávez afirmó que Palmer “se inhabilitó” por sus declaraciones realizadas ante el Senado en respuesta a un cuestionario para medir su idoneidad para el cargo, y pidió a su homólogo estadounidense, Barack Obama, que buscara otro candidato.
El Departamento de Estado defendió el profesionalismo y las cualidades del diplomático para ocuparse del “reto” que supone estar destinado en Caracas, aseguró que Chávez había aprobado previamente el nombramiento de Palmer y que no había enviado una notificación formal de su rechazo, y que no pensaba cambiar su candidato.
El Washington Post resalta que el departamento que dirige Hillary Clinton respalda a Palmer y opina que es lo que tenía que hacer, porque, alega, “si ignorar los hechos sobre el señor Chávez es un requisito para enviar un embajador a Caracas, entonces sería mejor no tener ninguno”.
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