WASHINGTON/EFE
Estados Unidos trasladó ayer al arzobispo de La Habana, cardenal Jaime Ortega, que lidera las conversaciones de la Iglesia católica con el Gobierno de Raúl Castro, la necesidad de que sean liberados sin condiciones todos los presos políticos en Cuba. El cardenal, que se encuentra de visita en Washington, se reunió con el consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, el general James Jones, para abordar los esfuerzos de la Iglesia y de España que concluyeron con el compromiso de la liberación de 52 presos políticos.
Según un comunicado difundido por el Consejo de Seguridad Nacional, el general Jones elogió el papel del cardenal Ortega y de la Iglesia católica en “la liberación de los que estaban encarcelados y por los derechos básicos del pueblo cubano”. Jones reiteró además el deseo del Gobierno estadounidense de “ver a todos los presos políticos liberados sin condiciones” e insistió en el derecho de los liberados “de permanecer en Cuba”.
El general aprovechó la oportunidad para trasladar al arzobispo de La Habana la petición del Gobierno de que liberen también al contratista estadounidense Alan Gross, que fue detenido el pasado diciembre. Gross, de 60 años, de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID), distribuía ordenadores portátiles, móviles y otros equipos tecnológicos en Cuba, y fue acusado de espionaje por el Gobierno de Castro.
El Gobierno estadounidense ha asegurado que no tiene ninguna relación con los servicios secretos y ha pedido su liberación inmediata.
La visita de Ortega ha generado mucha expectación después de que, tras la mediación de la Iglesia católica, el pasado 7 de julio, el régimen cubano accediera a la liberación de 52 presos políticos.
Los presos pertenecían al conocido como grupo de los 75 que fueron arrestados durante la Primavera Negra de 2003, acusados de conspirar con Estados Unidos contra el Gobierno de Cuba.
Uno de los excarcelados, José Ubaldo Izquierdo, quien ayer llego a Chile con toda su familia, procedente de Cuba, arremetió contra los presidentes de su país, Raúl Castro, y de Venezuela, Hugo Chávez. En una comparecencia de prensa celebrada en el aeropuerto internacional de la capital chilena, Izquierdo criticó la existencia de una “dictadura estalinista” en la isla que a su juicio “subsiste gracias a la oxigenación de Hugo Chávez”.
Durante su visita a Washington el cardenal Ortega participó en la 128 Convención Suprema de los Caballeros de Colón, que le concedieron el premio Gaudium et Spes, la condecoración más alta de esta organización católica. Otras siete personas han recibido este premio, entre ellas: la Madre Teresa de Calcuta; el arzobispo de Nueva York, cardenal John OConnor, y el actual secretario de Estado de la Santa Sede, el cardenal Tarcisio Bertone.
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