El Estadio Nacional de Futbol está inconcluso y lo disponible sigue desaprovechado, critican analistas de futbol del país. LAPRENSA/O.NAVARRETE

Nicaragüenses sin espectáculo

Después de tanto ataque, ¡sucede! Al unísono, los aficionados sentados en uno de los costados de las graderías saltan de sus sillas, tiran al aire sus bebidas y gritan a todo pulmón: ¡gooooool!

De un lado, los hinchas del Real Estelí de Nicaragua, del otro los del Saprissa de Costa Rica. En la cancha 11 hombres lo dan todo por darle la emoción del gol a las aficiones de sus clubes y de su país. Los minutos pasan llenos de tiros fallidos al marco, jugadas individuales que fascinan a los asistentes, de contragolpes sorpresivos y de mucha adrenalina dentro y fuera de la cancha.

Después de tanto ataque, ¡sucede! Al unísono, los aficionados sentados en uno de los costados de las graderías saltan de sus sillas, tiran al aire sus bebidas y gritan a todo pulmón: ¡gooooool!

Ésta podría ser la imagen de un partido de la Liga de Campeones de la Concacaf, o Concachampions, en Nicaragua, misma que le ha sido negada a los fanáticos del futbol del país porque no existe un estadio con los requerimientos mínimos de la organización regidora de este deporte en zona.

Precisamente, el Real Estelí ha sido el campeón nacional del futbol de Primera División del país en las temporadas 2008-2009 y 2009-2010, lo que le da el derecho a participar en esta contienda internacional de clubes. Sin embargo, en ambas ocasiones se ha quedado fuera porque el Estadio Independencia de la ciudad del Norte no tiene las condiciones suficientes para albergar un partido internacional y no hay otro en el territorio nacional que pueda ser utilizado con ese mismo fin.

Esa carencia fue la que originó el proyecto del Estadio Nacional de Futbol, que tendría calidad internacional. Pero aún no está listo y la consecuencia más evidente es el aislamiento internacional del Real Estelí.

“Si bien es cierto tenés una instalación que todavía no está aprobada por las instancias superiores, en este caso la Concacaf, entonces te afecta porque no podés tener la representación de Nicaragua por no tener estadio, ni para equipos campeones, ni selecciones nacionales”, comenta Helmut Hurtado, analista de futbol y gerente del Real Estelí.

En otros años, Nicaragua se ha visto obligado a ir a países vecinos a jugar duelos internacionales, lo que representa altos costos para los equipos, además que deja sin oportunidad a sus aficionados de asistir al juego para apoyar a su conjunto.

Actualmente, en Nicaragua sólo hay siete estadios en los que se puede jugar partidos de la liga de Primera División local y están ubicados en Ocotal, Estelí (Independencia), Jinotepe (Pedro Selva), San Marcos (Olímpico), Managua (Olímpico del Instituto Nacional de Deportes, IND), Diriamba (Cacique Diriangén) y Chinandega (Efraín Tijerino).

 El equipo de futbol Real Estelí ha sido campeón nacional del futbol de Primera División en las temporadas 2008-2009 y 2009-2010, pero no ha logrado participar en la contienda internacional de clubes, porque Nicaragua no tiene las condiciones suficientes
ESTADIOS

Florencio Leyva, secretario general de la Federación Nicaragüense de Futbol (Fenifut), explicó que la Federación Internacional de Futbol Asociado (FIFA) emite una licencia de clubes en todo el mundo, y para obtenerla se deben cumplir ciertos requisitos.

Entre estos requerimientos están la disponibilidad de un estadio, con las condiciones para la comodidad de jugadores, árbitros, medios de comunicación y aficionados. Pero cada federación nacional es la que se encarga de la evaluación de los parques, acorde a las condiciones del país.

“En la infraestructura vos (como club de Primera División) debés tener un estadio, el que es para jugar en tu país, es decir, nosotros debemos aprobar el estadio para jugar en nuestra liga. En ese particular nosotros debemos ser un poco condescendientes”, explicó Leyva.

Actualmente en Managua hay sólo un estadio para la Primera División, que es el Olímpico del IND, pero éste no tiene las mínimas condiciones para un nivel internacional.

La capacidad para aficionados de este estadio, inaugurado en 2004, es de siete mil 500 personas, no tiene sistema de iluminación, ni demás condiciones para la comodidad de los aficionados, jugadores, prensa y árbitros.

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  • Para que un equipo pueda participar en la Concachampions debe tener un estadio que cumpla con las condiciones pedidas por la Concacaf, que son las siguientes:
Cancha de grama natural o artificial en perfecto estado.

Sistema de iluminación de primera con un generador de emergencia.

Vestidores por separado para los equipos.

Áreas controladas para entrevistas.

Salón de conferencia.

Instalaciones para poder acomodar a las operaciones de transmisión y producción televisiva.

Cabinas de radio.

Caja privada para oficiales.

Instalaciones de transmisión para los autobuses de televisión.

Sistema de altoparlantes.

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En los demás estadios la historia es similar. El de San Marcos ni siquiera tiene servicios higiénicos para aficionados y su capacidad no sobrepasa a las tres mil personas. El Cacique Diriangén tiene un aforo de siete mil 500, pero no tiene iluminación, y el de Ocotal tiene capacidad aproximada para dos mil.

Por el lado del Efraín Tijerino, éste es un estadio construido y diseñado para el beisbol, pero se ha usado para el futbol a falta de uno. Para Leyva, éste es quizás el que más se puede ajustar a los requerimientos de la Concacaf.

“El estadio de Chinandega es el que más se acerca a los niveles internacionales, porque las luces están aprobadas, es de una empresa que cumple con los estándares mínimos en cuanto a los lúmenes”, indicó Leyva.

Además, este estadio cuenta con vestidores de calidad, buenas cabinas de transmisión y una capacidad aproximada de ocho mil personas.

El estadio Cranshaw de Managua es el más viejo, pues fue construido en la década de los sesenta, pero éste ni siquiera es utilizado para jugar la Segunda División masculina, sólo para el futbol femenino, de Tercera División y otras categorías bajas.

La capacidad de este estadio no sobrepasa las tres mil personas y sus cimientos están deteriorados, además el campo está en malas condiciones.

Pero Leyva aclaró que para competiciones a nivel de la Concacaf el dueño de los derechos de transmisión televisiva es un canal internacional de deportes, por lo tanto las exigencias son mayores que las que tiene la Fenifut para con los estadios de clubes del país.

“Entonces, nosotros ahorita no tenemos ningún estadio (que cumpla con las normas internacionales), porque el de Estelí presentó algunos problemas y al nacional, que es el que más se aproxima, le faltan las luces”, señaló.

 Helmut Hurtado, analista de futbol y gerente del Real Estelí. LA PRENSA/ARCHIVO
REQUERIMIENTOS

La FIFA tiene un manual para la construcción de estadios de futbol de cinco estrellas, mismo que es actualizado año con año. Las especificaciones van desde lo más básico para el futbol, que es la cancha, hasta las comodidades para los jugadores, árbitros, aficionados, las áreas VIP y rutas de acceso especiales para los invitados especiales.

El manual es de 252 páginas, en las que se presentan gráficos de cómo se deben construir ciertas partes del estadio, como los vestidores de jugadores y árbitros, el techo y áreas para calentamiento. Y en éste se incluyen hasta las medidas que deben tener los vestidores, sala de masajes y otros. Cuántas sillas debe haber en las áreas de exámenes antidopaje y las condiciones que debe haber en los baños de los aficionados, por mencionar algunos ejemplos.

Por su parte, la Concacaf, que rige el futbol de nuestra área, también fija dentro de su reglamento para la Concachampions los requisitos mínimos que deben cumplir los estadios de cada uno de los equipos participantes.

Como regla general, los partidos sólo podrán jugarse en estadios con asientos. Se pueden jugar en superficies con grama natural o artificial, debe haber vestidores para ambos equipos, con salas de masajes y otras comodidades; entradas independientes para los buses de los conjuntos, un sistema de iluminación como 800 lumex y un generador de emergencia; salón de conferencia, cabinas para radio y TV, caja privada para oficiales visitantes y sistema de altoparlantes.

Éstos son sólo los requisitos mínimos para los estadios, a los que se deben sumar los requisitos de seguridad, que también tienen que ver con las instalaciones, como por ejemplo la necesidad de que haya acceso y áreas de asientos separados para los espectadores del equipo visitante.

Desaprovechado

Para Sergio Chamorro, analista y ex portero nicaragüense, el problema no está sólo en que el estadio no se haya

  Sergio Chamorro, analista y ex portero nicaragüense. LA PRENSA/ARCHIVO

concluido, sino también en que no se le ha dado un uso adecuado a lo que ya está disponible, que es la cancha.

Chamorro dice que, con la cancha lista y su clasificación de “A” por parte de la FIFA, se pudiera utilizar para academias de futbol para niños, pues la grama artificial puede resistir mucho trabajo.

“Así como está la cancha, bien pudieran tener academias desde las 8:00 a.m. hasta las 5:00 p.m., que todavía hay luz, y todos los días”, señaló Chamorro.

“Pudieras tener un sinnúmero de niños entrenando ahí en la academia y eso no se aprovecha”, agregó el ex portero, que ve más allá de la utilidad de este estadio para juegos.

Chamorro apunta que el entrenamiento constante de jóvenes en esta cancha sería importante para el desarrollo de nuevo talento, además les ayudaría a adaptarse a la grama sintética.

Es evidente que Nicaragua no tiene un estadio que reúna ni las mínimas exigencias, ni siquiera para la Primera División local en su totalidad, ya que no todos los parques de juego cumplen con las orientaciones de la Fenifut. Pero de alguna manera se tiene que jugar futbol.

Para los nicaragüenses la gran esperanza de poder ver un encuentro de clubes de nivel internacional, o un juego de eliminatoria mundialista, descansa en los cimientos del aún no terminado Estadio Nacional de Futbol.

Pero ya se han perdido algunas oportunidades, por una primera fase que se ha extendido más allá de lo que los fanáticos esperaban y los dirigentes prometían.

Para el ex alcalde sandinista de Managua, Dionisio Marenco, el estadio ya debería ser utilizado.

“Nosotros (en su periodo de gobierno municipal) invertimos bastante en ese estadio. Hicimos un juego inaugural y debe ser ocupado para cualquier juego”, dijo Marenco.

El proyecto del Estadio Nacional de Futbol inició en el 2002, cuando la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN) donó el área de construcción, valorada en unos nueve millones de dólares. Dos años más tarde se puso la primera piedra de lo que será la obra deportiva más importante en la historia del país.

Sin embargo, los plazos de construcción no se han cumplido, nadie quiere dar cuentas del dinero invertido ni de lo que falta. Lo más certero hasta el momento ha sido un estudio del Instituto de Geología de la UNAN, que determinó que el ala izquierda del estadio está sobre el sistema de falla sísmica La Escuela-Zogaib. Mientras la construcción sigue, los ambientalistas siguen lamentando que la obra se ejecute a los pies del cerro Mokorón, donde están las reservas de agua de los managuas.

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