Miembros de inteligencia del Distrito Cuatro de Policía capturaron ayer a los hermanos Jairo y Boanerges Dobou, de 19 y 22 años respectivamente, por estar supuestamente vinculados a la muerte del comerciante Efraín Manuel Silva Mejía, de 40, quien murió producto de tres disparos (uno en la cabeza y dos en el tórax), frente a la casa de sus padres en el barrio El Edén, en Managua.
El operativo se hizo efectivo a las 7:00 a.m. de ayer, de las 3F, en Carretera Norte, dos cuadras al Sur y media abajo, en el barrio Santa Rosa.
La captura fue posible cuando uno de los señalados viajaba en el microbús que había sido robado al comerciante, mientras que el otro detenido se movilizaba en una moto negra Génesis, sin placa, donde aparentemente llegaban a visitar a unos amigos de ese barrio.
Según los familiares del ahora occiso, el día del asesinato la víctima entregó las llaves del microbús a uno de los delincuentes, pero pese a ello le dieron el disparo y una vez en el suelo procedieron a realizarle los otros dos impactos de bala que lo privaron de la vida casi de manera instantánea.
Mientras tanto, la Policía investiga si el móvil del crimen en realidad se trata de un robo con violencia o si detrás de todo ello se centran intereses personales por el dinero de la víctima.
Los detenidos fueron trasladados a la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), donde investigarán con más detalles su vínculo en el caso.
DE HUIDA
El día del crimen los delincuentes huyeron en el microbús, placas M 000 285, propiedad de la víctima, dentro del cual iba una pistola con su portación y dos mil córdobas en efectivo.
Sin embargo, al momento de la captura el vehículo ya no tenía la placa, ni los objetos pertenecientes al ahora occiso.
No obstante, familiares de la víctima alertaron que el día de la muerte de don Efraín aparecieron seis sujetos a bordo de motos y una camioneta y rodearon a los que iban en el microbús obligándoles a bajar del automotor.
Durante el asalto de ese domingo, ocurrido a las 8:45 p.m., resultó herido Oswaldo Mercado, amigo de Efraín, quien había sido compañero del Ejército, ambos se habían retirado hace muchos años de esas filas militares. El ahora occiso tenía un tramo de útiles escolares en el Mercado Oriental.

La noche del crimen la víctima pasaría por la casa de sus padres trayendo unos utensilios de cocina y de paso visitarlos.
