ESTADOS UNIDOS/AFP
El Gobierno de Estados Unidos inició ayer la evacuación de los barcos que trabajan en la limpieza del derrame de crudo en el Golfo de México, así como de otros equipamientos, debido a una tormenta que se avecina, señaló la Guardia Costera.
“La protección de los equipos y personal es primordial para asegurar la capacidad de respuesta a cualquier nuevo desafío que pueda imponer una tormenta a la enorme misión”, señaló en un comunicado el vicealmirante de la Guardia Costera Paul Zukunft.
Una evacuación a gran escala podría demorar hasta dos semanas las operaciones para sellar el pozo averiado de la petrolera británica BP, que desde abril ha vertido millones de litros de crudo en las aguas del Golfo de México.
A última hora de ayer, el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC) advirtió que el sistema climático que amenaza la zona del Golfo de México se fortaleció hasta convertirse en tormenta tropical con vientos de 65 km/h.
British Petroleum trabaja actualmente en la construcción de dos pozos de socorro que ayudarían a drenar el vertido; además prepara otro intento de sellado con una mezcla de líquidos, materias sólidas y cemento.
Una de las preocupaciones de las autoridades es la resistencia del embudo instalado la semana pasada para frenar provisionalmente el vertido.
Thad Allen, encargado del Gobierno para gestionar la lucha contra la marea negra, indicó ayer que se enfrentaban a varios escenarios. Las autoridades pueden “dejar el embudo en su lugar sabiendo que quedará sin vigilancia durante tres o cuatro días (…) o reducir un poco la presión en el pozo abriendo las válvulas” para liberar el petróleo y “reducir los riesgos”.
Este fin se semana estaba previsto el inicio de la operación de sellado mientras que la entrada en función de los pozos de derivación está prevista para finales de julio.
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