CORRESPONSAL/ NUEVA SEGOVIA
El juez Local Penal en Ocotal, Mario Barberena, consideró que hay suficientes méritos para abrir una causa por homicidio doloso en contra del policía Santos Feliciano Rivera Pérez, quien con un disparo a la altura de las caderas ocasionó la muerte de Donato Agurcia Espinoza, el pasado 20 de junio.
La tarde de este martes, mediante una audiencia especial para deliberar un incidente de nulidad que introdujo el abogado de la familia Agurcia Espinoza, el juez Barberena también se declaró incompetente de conocer la causa y decidió pasarla al Juzgado Penal de Distrito de Nueva Segovia, bajo la figura jurídica de homicidio doloso y no homicidio imprudente, tal como lo solicitó la Fiscalía.
Mientras se deliberaba en el interior del recinto judicial, al menos unas 200 personas, entre familiares y amigos de Agurcia Espinoza, afuera protestaban con pancartas y manifestaron su repudio a la Policía Nacional, frente a oficiales de dicha institución que resguardaban el local.
“Asesinos, asesinos, son unos perros, la vida de Donato valía más que cualquiera de ustedes”, se escuchaba constantemente de la multitud, entre la cual se encontraba un grupo de 50 jóvenes (presuntamente miembros de una pandilla de Somoto) que fue traslado en un bus exclusivo a la ciudad de Ocotal para apoyar la manifestación frente al Juzgado Local.
Seis miembros de ese grupo fueron detenidos por la Policía durante una trifulca fugaz, pero fueron liberados horas después.
Sin embargo, la familia de Agurcia Espinoza, fallecido en una persecución policial, insiste en denunciar legalmente a tres policías implicados por el delito de asesinato y revertir la acusación que la misma Policía y la Fiscalía realizaron por el delito de homicidio imprudente.
La muerte de Agurcia Espinoza fue ocasionada por el disparo del arma de fuego de un policía que presuntamente lo capturaría a la altura del kilómetro 223 de la Carretera Panamericana. Los agentes que perseguían a Agurcia Espinoza fueron objeto de disparos, a los cuales respondieron los uniformados, resultando herido el perseguido, quien falleció desangrado en el hospital Doctor Alfonso Moncada Guillén, en Ocotal.
Según una nota de prensa de la Policía en Nueva Segovia, agentes policiales procedieron a la captura de Agurcia Espinoza porque existía una orden de captura, emitida por el juez de Distrito Penal de Juicio del Departamento de Madriz, por el delito de asesinato en perjuicio de Carlos Francisco Soza Trujillo, en marzo del 2009.
Ver en la versión impresa las páginas: 7 B