El embarazo es una de las principales causas de la aparición de hemorroides en las mujeres jóvenes, debido al aumento de la presión ejercida por el útero sobre las venas hemorroidales provocando que éstas aumenten su tamaño. Sin embargo, en algunos casos el mal aparece sin siquiera estar en período de gestación o bien sin nunca haber dado a luz.
Según la doctora Marisela Castillo, especialista en Coloproctología, las hemorroides o almorranas se ubican en la cavidad anal, una lateral izquierda y dos lateral derecha (anterior y posterior), y pueden padecerla de igual manera, hombres y mujeres.
¿Qué las provoca?
Una de las principales causas es el estreñimiento, producido por la pobre o nula ingesta de líquidos, frutas y vegetales, es decir, una alimentación inadecuada. Además el esfuerzo físico, la obesidad y factores hereditarios también inciden de manera directa. “Toda actividad que realice y haga presión sobre el abdomen puede causar inflamación de las hemorroides“, afirma la especialista.
Por otro lado, la ginecóloga Greta Solís afirma que la mayoría de las mujeres que padecen esta enfermedad pueden empeorar el problema porque no tienen cuidado al limpiarse después de ir al baño, autocontaminándose de residuos de heces en la vagina, produciendo infecciones que presentan un olor muy fuerte.
Síntomas
De acuerdo con la doctora Castillo, los síntomas varían dependiendo de su clasificación y de su gravedad. “Las Internas están localizadas por encima de la línea no rectal y se clasifican por grados (1, 2, 3, 4). Éstas se caracterizan por la presencia de sangrado e inflamación, en el grado 3 y 4, tienden a salirse del orificio anal (hemorroides prolapsadas) y se presentan con un dolor muy fuerte”, explica.
Entretanto, las hemorroides Externas se ubican debajo de la línea no rectal y pueden identificarse con sólo verlas, tienden a inflamarse y causar mucho dolor.
¿Qué tratamientos existen?
Según la doctora Castillo, en el 95 por ciento de los casos el mal desaparece por sí solo y un 5 por ciento requiere cirugía. “Las hemorroides en grado 4 —por ser las más graves— son las únicas que se someten a métodos quirúrgicos, mientras que las demás se tratan mediante procesos ambulatorios, es decir, en consultorio”.
Métodos como la liga, el convencional —se hace una cortadura en la hemorroides— y la engrapadora, están disponibles en el país. “La anestesia puede ser local o raquídea, dependiendo de las necesidades del paciente”, explica.
En el caso de mujeres embarazadas, los procedimientos son los mismos, pero se realizan con anestesia local para evitar causar un daño al bebé.
¡Aliméntese bien!
Según la doctora María Luz André, especialista en Nutrición y Factores de Riesgo Cardiovascular, una alimentación equilibrada cumple un papel muy importante a la hora de prevenir las hemorroides o evitar su empeoramiento. “Debe consumir alimentos ricos en fibra, ya que ésta produce el aumento del peristaltismo intestinal, ayuda al ablandamiento y acelera la evacuación de las heces”.
La fibra la puede encontrar en cereales (arroz, avena), frutas como la manzana, plátano, naranja, además, de espinacas, zanahoria, soya y frijoles. “Debe evitar comidas picantes y muy condimentadas, el exceso de sal —reduciendo el consumo de aceitunas y sardinas saladas y anchoas— , pero sobre todo disminuir el consumo de café y bebidas alcohólicas, además del tabaco”, detalla André.
RECOMENDACIONES
Según la nutricionista María Luz André, las hemorroides afectan a más de la mitad de la población en algún momento de sus vidas.
Realice ejercicio. Esto previene el estreñimiento y mejora la circulación.
Baje de peso. La obesidad hace que se ejerza excesiva presión en la zona inferior del cuerpo.
Evite el esfuerzo físico excesivo. No levante objetos pesados y no haga ejercicios que ejerzan presión sobre la zona anal (ciclismo y equitación).
No permanezca de pie o sentada por largos períodos de tiempo.
Limpie adecuadamente su zona anal, evitando la utilización de papeles perfumados o muy ásperos.
No introduzca objetos por el ano y evite rascarse.
Durante el embarazo, se recomienda recostarse sobre algún lado de su cuerpo cada cuatro horas.
Realice ejercicio. Esto previene el estreñimiento y mejora la circulación.
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