EL UNIVERSAL.- El alcalde Gerardo Blyde no pierde la calma cuando advierte que ahora sí, luego de tantas falsas alarmas, el lobo ha llegado, ya pela los colmillos y tiene a su alcance un rebaño inadvertido y vulnerable. “Nos alcanza el pasado, el soviético, el maoísta, el fidelista y lo hace —denuncia Blyde—, bajo la forma de una Ley, en este caso la de Comunas”.
::: ¿Qué efecto genera sobre la sociedad en su conjunto y sobre los individuos en particular, la Ley de Comunas?
Es una forma de manipular los intereses de las organizaciones comunitarias. Los ciudadanos organizados y electos, primero en consejos comunales y luego en ciudades comunales, como dice el proyecto de ley, deben ir a un Ministerio del poder central que dicta la normas para que se ajusten al Plan Nacional de Desarrollo, aprueban o no los proyectos con sus respectivos recursos y reconocen o no a la comuna. Se trata de una fórmula de centralización del poder. El ciudadano no podrá acudir a alcaldes para solucionar sus problemas y según la ley debe hacerlo por medio de la comuna al poder central.
::: ¿Contempla la ley el fin de gobernaciones, alcaldías y concejos municipales?
No, pero invade sus competencias constitucionales y las obliga a destinar partidas presupuestarias para financiar las comunas, cuando ya se sabe que nuestros presupuestos son deficitarios por la eliminación del Fides (Fondo Intergubernamental para la Descentralización), de la Ley de Asignaciones Especiales (LAEE).
::: Estamos hablando de comunas regionales o zonales, pero ¿está prevista la creación de una gran comuna nacional, como organismo legislativo central, al estilo de la URSS, donde, además de los soviets locales existía el llamado Soviet Supremo?
Está previsto en la ley, pero no señala en qué forma se haría. En parte de la exposición de motivos se señala que estamos en una etapa de transición hacia el Estado comunal y que la finalidad última es la implantación del socialismo. Por lo tanto estamos ante un modelo muy parecido al soviético, sólo que aquí irían avanzando por escalones para establecer una república cuya base no será el municipio sino la comuna.
::: Todas controladas por el aparato del partido.
Así lo han justificado los grandes creyentes del marxismo y del maoísmo. Un Estado hegemónico, central, muy fuerte, que aplique medidas dictatoriales y represivas mientras va acabando con el aparato productivo del capitalismo.
::: ¿En cuánto tiempo podrán lograr ese cambio radical si más de la mitad de la población se opone?
Más de la mitad de la población se opone al proyecto socialista, pero cuando preguntas por el Estado comunista, con una propiedad absolutamente estatal y disfrazada de propiedad social, el porcentaje aumenta notablemente.
::: ¿En cuánto tiempo pueden imponer algo que la gente rechaza?
No puedo predecirlo. Éste es el primer texto, desde que comenzó este proceso, contrario a la Constitución, no plural, ideológico y que le arrebata competencias a los más cercanos a la gente: alcaldías, concejos municipales y consejos locales de políticas públicas. Es el primer zarpazo al orden constitucional en cuanto a estructuración política y territorial y al modelo plural socioeconómico establecido en la Constitución.
::: ¿No sobran razones para convocar a una gran movilización en rechazo a esa ley?
Sí lo creo, pero para que pueda haber una movilización lo primero es informar. Si derrotamos la reforma constitucional del 2007 fue porque tuvimos tiempo para alertar a la población sobre su contenido. Ahora no tenemos tanto tiempo, pero debemos hacer conocer al país, en detalle, el contenido de un proyecto de ley declarado por la Asamblea Nacional como de urgencia reglamentaria porque no quieren que se consulte nacionalmente. (Fragmento de entrevista tomada de El Universal).
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