Enviada Especial/ Johannesburgo
La realidad llegó tan cruel como el frío que se sentía anoche en el Soccer City, para un México que pese al dominio que pudo tener en el duelo, cambió su historia y nuevamente cayeron (3-1) ante la imponente Argentina en los octavos de final de la Copa del Mundo.
Los de Diego salieron al campo vestido de azul y con la camisa infaltable albiceleste, con la firme convicción de vencer a su rival. Los aplausos de los aficionados respaldaban al equipo y un “Diegol” era la manera clara de apoyar a su director técnico, Maradona.
Roberto Rosetti pitaba nuevamente un encuentro entre mexicanos y argentinos y con su pitazo dio inicio a los últimos 90 minutos del Mundial que viviría la tricolor.
En las tribunas no faltaron las mantas de las barras argentinas, ni tampoco los charros mexicanos, pero sobre todo siempre estuvo un Maradona que nunca se sentaba, impaciente de gritar del gol de su querida Argentina.
El deseo fue cumplido por el “Apache” al minuto 27. Carlos Tevez marcó el primero de Argentina. Fue una anotación en complicidad con Messi, que lo habilita en el rebote. Las cámaras captaron el momento y en las mentes de la afición quedó grabada la jugada, un ensordecedor grito de gol se escuchó en el estadio, Maradona lo festejó también, mientas Javier Aguirre desde e banquillo azteca se lamentaba.
Los jugadores mexicanos protestaron, pero Rosseti no cambió su decisión, se tuvieron que resignar. La albiceleste seguían bailando a su ritmo en el campo y al compás de un Gonzalo Higuaín, Argentina marcó el segundo, aprovechando el error del defensor mexicano Ricardo Osorio.
El Pipita celebró con sus compañeros y la barra su cuarto tanto en la competencia que lo coloca, por el momento, como líder goleador del torneo.
Ambos equipos se fueron al descanso y un Oscar Pérez miraba hacia los cielos con un rostro de calamidad.
México entró con mayor hambre de gol en la segunda mitad, pero fue Argentina la que encontró nuevamente el marco. Tévez hacia la individual y de pie derecho extendía la ventaja con el tercer tanto.
Aguirre se hundía en el banquillo y la afición mexicana se escondía en el silencio, los mariachis callaron y una bulla albiceleste llena de festejo se apoderó del Soccer City.
Sin embargo, México no se echó atrás, no desistió de la idea del gol. Javier Hernández marcaba el gol del honor y Romero se rindió ante la excelente definición del joven delantero azteca.
Maradona cambió de expresión, su rival atacaba en busca del empate y tuvo momentos para concretarlo, sin embargo faltó puntería.
El 27 de junio será recordado como la noche que nuevamente Argentina derrotó a México. Un amargo y triste recuerdo para esa afición del tri que llegó con muchas esperanzas a Sudáfrica con ganas de ver al Tri más allá de los octavos de final, pero no fue posible.
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