Toronto, Canadá/ EFE
En medio de un acalorado debate entre Estados Unidos, Europa y los países emergentes, sobre el camino a seguir ahora que la economía global ha comenzado a recuperarse de la peor crisis en varias décadas, inició ayer la Cumbre de Líderes del G-20.
El secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geith ner, afirmó que la cumbre debe centrarse en la cuestión del crecimiento, porque la crisis económica dejó “cicatrices” que aún perduran.
Todas las iniciativas adoptadas hasta ahora en el mundo para enfrentar la crisis “han sido pasos importantes, pero las cicatrices de la crisis siguen acá. Por eso, esta cumbre debe ser fundamentalmente sobre el crecimiento”, declaró.
“Nuestro desafío, al igual que el del G-20, consiste en que todos tenemos que actuar para reforzar las perspectivas del crecimiento”, subrayó Geithner en una rueda de prensa antes de la apertura de la cumbre que reúne a las principales potencias economías industrializadas y emergentes.
BRASIL MUY CRÍTICO
El ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, por su parte, dijo que no existe consenso todavía en el G-20 sobre cuánto reducir el déficit y afirmó que la meta de reducirlo a la mitad para 2013 no es realista.
“Es muy draconiana, un poco difícil, un poco exagerada”, indicó Mantega, quien representa a Brasil en la cumbre de líderes del G-20, después que el presidente Luiz Inacio Lula da Silva cancelara su asistencia por las inundaciones en el país.
“Hay países que tienen el déficit por encima del 10 por ciento, o sea que no es posible”, afirmó el titular de Hacienda brasileño.
Mantega reconoció que hay acuerdo en la necesidad de recortar el déficit y la deuda, pero apuntó que la discusión sobre “cuánto” recortar permanece abierta.
Aseguró querer dejar “claro” que Brasil es “partidario” de la consolidación fiscal y puso como ejemplo el hecho de que su país esté reduciendo el déficit y la deuda.
Indicó que los líderes mundiales saben “cuál es el problema y cuál es el remedio”, pero indicó que la dosis del remedio tiene que ser “correcta”, porque si se exagera se puede “matar al paciente”.
ENFRENTAMIENTO
Entre tanto, grupos de manifestantes se enfrentaron con agentes de policía en las inmediaciones del perímetro de seguridad establecido en torno al Centro de Convenciones donde se realiza la cumbre.
Los manifestantes incendiaron un carro de policía en el distrito financiero de Toronto y atacaron instituciones bancarias, tiendas de conocidas marcas de vestimenta deportivas así como establecimientos McDonalds.
Los enfrentamientos se produjeron después de varias horas de marcha cuando un fuerte despliegue policial impidió que miles de manifestantes, unos 10 mil, según los organizadores, se aproximaran al perímetro establecido en torno al Centro de Convenciones.
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