CORRESPONSAL/MADRIZ
Scarlet Cristela López lleva más de un año usando una cocina solar, en la que prepara los alimentos que consume su familia y de esa manera ha dejado de usar el fogón que funciona a base de leña, la que antes cortaba en el campo de la comunidad de Sabana Grande, en el municipio de Totogalpa, departamento de Madriz.
“Antes de comenzar a usar la cocina solar, yo ocupaba a diario entre tres a cinco rajas de leña que cortábamos en los potreros de la comunidad para cocer los frijoles, cocinar el arroz, preparar el café y echar las tortillas”, explica Scarlet López, quien forma parte del grupo de 19 mujeres campesinas que trabajan en la Cooperativa Casa Centro Solar en Sabana Grande, Totogalpa.
En el edificio donde funciona un taller, estas mujeres construyen cocinas solares rústicas.
Dijo que después el proyecto fue asumido por un grupo de mujeres, las que se interesaron en la fabricación de cocinas solares y posteriormente se ampliaron a la elaboración de paneles y secadoras solares.
LA ELABORACIÓN
La mayoría tiene en sus hogares las cocinas y hornos solares elaborados por ellas mismas, “aquí nos ahorramos el consumo de leña, también evitamos el corte o despale de árboles y no causamos daños ambientales con la emisión de humo y hollín”, señaló López.
López dijo que entre otros proyectos a futuro está la construcción de un pequeño hotel de alojamiento de turistas, además de un comedor que ofertaría comidas típicas elaboradas en las cocinas solares.
“La utilización de las cocinas solares en cada hogar campesino representa un gran ahorro económico, ya que reemplaza el uso del gas licuado y la leña, además protegemos el medio ambiente y hacemos uso adecuado de los recursos naturales”, indicó López.
Con esta iniciativa ya han ganado varios premios internacionales y el reconocimiento de instituciones y organismos que trabajan en pro de la protección del medio ambiente y los recursos naturales.
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