Basura insoportable, mal de los managuas

El balón de futbol corre en la cancha de baloncesto y Esteban y Josué Alarcón, de 12 y 10 años, no les importa qué pasa a su alrededor.

El balón de futbol corre en la cancha de baloncesto y Esteban y Josué Alarcón, de 12 y 10 años, no les importa qué pasa a su alrededor.

Las docenas de bolsas plásticas, la comida en descomposición que expulsa un olor agrio y saca del partido cualquier estómago delicado. El dios futbol lo vence todo esta mañana y los niños saben bien que temprano ganó Paraguay y después Italia quedó empatada.

Las narices tercas de estos chavalos evitan la incomodidad del olor, el estómago vacío tampoco se incomoda porque están jugando desde las nueve de la mañana, algunos ni han desayunado, en uno de los costados de la cancha de baloncesto de un recinto universitario en las cercanías del Mercado Oriental.

Es el Recinto Carlos Fonseca Amador (RUCFA) de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, y están cerca del mercado donde se procesa mucha de la basura de la capital, la ciudad de la basura.

Más de 1 mil 500 toneladas se producen todos los días en Managua, según su Comuna.

ESPERABAN CAMIÓN

Ayer en la capital decenas de personas tenían sacos llenos de desechos afuera de sus casas, esperando el camión recolector.

Lo esperaban desde el sábado pasado, pero no llegó.

Esteban y Josué, que viven en el barrio Rigoberto López Pérez, no se dan por enterados del problema de la basura. Un compañero de juego se acerca y le dice que “es mala tanta basura”, pero siguen jugando.

En Managua, en todos sus distritos, la basura es un problema.

En Santa Ana Norte, en la esquina opuesta del Mercado Oriental II, allá al oeste de la ciudad, la basura se “comió” la mitad de una calle en dirección hacia el norte. Todo lo cubre.

Enfrente está un callejón que conduce a la casa de María Mercedes Centeno, de 32 años, una morena que carga una pana y hará esta mañana parte de las labores de casa.

Se queja, con un deje de amargura, de que sus dos hijos se puedan enfermar por tanto perro muerto, tanta suciedad.

El letrero de su casa indica que ahí se vende pollo y ella añade que también es un comedor donde se prepara alimentos y se van a vender a los negocios más cercanos.

Pero se trata en la práctica de un mal lugar para la preparación de alimentos.

El olor es fétido, agrio. Las moscas se multiplican de un metro a otro en la vivienda de tablas, embaldosada. Las enfermedades acechan.

MINSA SE QUEDA CALLADO

El Ministerio de Salud (Minsa), llamado a atender este tipo de casos, hace unos meses señaló a la Alcaldía de Managua de no hacer bien su trabajo.

Pero ayer prefirieron callarse luego de meses de descompuestas relaciones con los medios de comunicación.

Ninguno de sus voceros quiso ofrecer una opinión a este Diario y el director de la Mascota, Gerardo Mejía, sostuvo incluso que no contribuiría con datos para hacer más mentiras en LA PRENSA.

Según Mejía, el primero de junio pasado se publicó que el hospital había quedado con un solo médico a cargo generando problemas y quejas de los pacientes, “cuando en la fotografía se mostraban a dos médicos”, añadió.

La información a la que se refiere es un reporte escrito en el que se señala que los trabajadores del sector salud habían salido libres el 30 de mayo y los problemas planteados fueron en realidad quejas de los mismos pacientes.

FINALMENTE HABLA UNO

Al final de la tarde, después de cuatro intentos con igual número de médicos, el doctor José Medina, director de Salud Ambiental del Minsa, respondió algunas preguntas sin ofrecer mayores detalles porque aseguró que se encontraba enfermo.

Medina dijo: “En términos generales se ha mejorado el servicio de recolección. La responsabilidad es de la población y es causado por nosotros mismos. Hay que continuar haciendo todo lo posible para que se mejore. Los perjudicados al final somos nosotros”.

HOSPITALES TAMBIÉN SUCIOS

En las últimas semanas, las crónicas de los diarios han mostrado cómo los hospitales se han convertido en un paseo de cucarachas y gatos y el Minsa ordenó una limpieza. Las autoridades se molestaron por las críticas.

En los barrios, los pobladores no dejan de criticar. El problema de la basura para ellos es grave. Lo sabe bien María Mercedes Centeno, de Santa Ana Norte.

“En nuestro barrio es insoportable el olor. La Alcaldía viene día de por medio a recoger la basura, pero la gente siempre la bota allí (señala la aglomeración de desechos). Y no paran. Siempre siguen botando basura”, dice Centeno.

El problema se agudiza en invierno, asegura la mujer. Lo mismo pasa con Maritza Olivas, habitante del barrio conocido como Pacto Andino, en el sector de las Américas III.

En ese sector de la capital, buscando el mercado Iván Montenegro, la mujer asegura que su calle se le convierte en una pequeña “chureca”, comparándola con el vertedero de basura más grande de la capital.

ENSUCIAN SIN IMPORTARLES

Maritza Olivas está frente a su puerta al momento de la visita del equipo periodístico. Los que botan los desechos pasan enfrente y no les importa que lo vean. Tiran basura a toda hora del día.

Acarrean troncos, igual que esos señores de azul que se ven a unos metros. La basura la llevaron en carretones, donde además la juntaron con monte recién cortado.

“Viera el tufo, desechos de animales. Químicos. Mi mamá Petrona Jiménez es una ancianita de 90 años, el basurero le ha provocado vómito y diarrea. Hay niños tiernos que son nuestros y también ellos son afectados”, dice Olivas.

Hace cinco años nació el problema, recuerda. A alguien se le ocurrió que la calle junto al cauce era un buen lugar para hacer un tiradero y ahora ya no pueden parar el monstruo que comenzó con unos cuántos dejando bolsas y cosas así.

Puede interesarte

COMENTARIOS

  1. BON BON
    Hace 16 años

    OTRA OBRA DEL SUPER DICTADORZUELO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! APLAUSO.

  2. JUAN PERES
    Hace 16 años

    NO SEAMOS TAN BRUTOS EN DECIR QUE EL PRESIDENTE ES EL CULPABLE, LOS CULPABLE SOMOS NOSOTROS MISMO QUE EN CUALQUIER PARTE HECHAMOS LA BASURA. SI VAMOS EN DEL BUS Y COMPRAMOS ALGUNA BOLSA DE AGUA , EN CARRERA LA TIRAMOS POR LA VENTANA.NOSOTROS MISMO HACEMOS LOS BASURESOS CLANDESTINOS.

  3. MORENO
    Hace 16 años

    ya estoy harto de dar mi opiniones sobre este problema,LO QUE PASA ES QUE SOMOS CERDOS Y ADEMAS QUE LOS ENCARGADOS DE ESTE ASUNTOS NO HACEN NADA SON TODOS UNOS INEPTOS..

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí