Álvaro Uribe.LA PRENSA/AFP/GUILLERMO LEGARIA

Uribe manifiesta “tristeza e impotencia” por tragedia minera

El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, expresó el sábado su "tristeza e impotencia" al visitar la mina de carbón de San Fernando (noroeste), donde socorristas buscaban rescatar a más de 50 trabajadores que se presume murieron el miércoles pasado tras una explosión.

Por Pablo Rodríguez

BOGOTÁ/AFP

El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, expresó el sábado su «tristeza e impotencia» al visitar la mina de carbón de San Fernando (noroeste), donde socorristas buscaban rescatar a más de 50 trabajadores que se presume murieron el miércoles pasado tras una explosión.

«Les quiero dar un saludo lleno de afecto, de dolor (…) me siento muy triste. Nos sentimos muy impotentes en este momento», dijo Uribe a los familiares de los mineros atrapados en el yacimiento, de donde se han rescatado 18 cadáveres hasta el momento.

«Haremos todos los esfuerzos para que ustedes, apreciadas familias, no se sientan desprotegidas. Creemos que eso es lo fundamental», enfatizó el mandatario, que también recibió de las autoridades regionales un informe sobre la seguridad industrial en la mina y las primeras investigaciones del percance.

Las labores para encontrar al más de medio centenar de mineros que se presume murieron tras en la mina de San Fernando, en el municipio de Amagá, departamento (provincia) de Antioquia, proseguían lentamente en medio del desespero de los allegados a los trabajadores.

La situación en la mina «sigue igual. Se avanza muy lentamente en el rescate de las víctimas por el peligro que representa la concentración de gases», dijo a la AFP Javier Araque, secretario de Salud de Amagá, cuyo casco urbano está distante 3 km de la mina donde ocurrió la tragedia.

Un total de 18 cuerpos habían sido recuperados de los profundos socavones hasta el viernes, informó por su parte John Fredy Rendón, director del Departamento Administrativo del Sistema de Prevención, Atención y Recuperación de Desastres (Dapard).

Al momento de la explosión, que se presentó en el nivel intermedio de la mina, de 1.400 m, se encontraban al menos 71 personas, indicó Auxilio del Socorro Zapata, alcaldesa de Amagá, de donde eran oriundos casi todos los mineros.

Otros dos cadáveres fueron sepultados este sábado, después de que la víspera fueran enterrados nueve, en una conmovedora y nutrida ceremonia religiosa.

Los otros dos cuerpos eran sometidos al proceso de identificación, dado que al igual que los anteriores quedaron calcinados. Luego serán entregados a sus familiares, en un proceso que se repetirá durante los próximos días según avancen las operaciones de rescate, previó Araque.

Wálter Restrepo, de 31 años, hasta ahora el único minero rescatado vivo con quemaduras en el 30% del cuerpo, dijo a la prensa local que se salvó porque al momento de la explosión estaba llegando a la salida de la mina.

«De la boca del socavón salió una candela como si fuera un dragón o un soplete gigante», describió desde el hospital de Medellín (400 km al noroeste de Bogotá).

Los rescatistas y las autoridades que se encuentran al frente de la operación coinciden en advertir que sería un milagro que haya más sobrevivientes.

Sin embargo, familiares de los más de cincuenta mineros que siguen desaparecidos se mantienen expectantes a las labores de rescate, aunque prácticamente sin esperanzas.

Las causas de la explosión se desconocen, aunque inicialmente se atribuyen a una concentración de gas metano y la falta de detectores permanentes de fugas.

Según las autoridades locales y algunos mineros que trabajan en San Fernando, ésta es la mina más tecnificada de la región, aunque indican que las temperaturas son muy elevadas en los socavones.

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