El fallecimiento de una niña por presunta mala práctica y negligencia médica en la sala de pediatría de la empresa previsional del Hospital Militar fue denunciado ante el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh). Según la información médica suministrada a los padres de la niña, su muerte fue por neumonía extrema, más anemia.
Gonzalo Carrión, funcionario del Cenidh, confirmó que el miércoles dio acompañamiento a los padres de Marissa del Carmen Quiñónez Vargas, de 2 años y cuatro meses, después de que éstos fueron comunicados en el Hospital Militar que la bebita había fallecido.
La denuncia que hizo Eduardo Quiñónez, padre de la bebita fallecida, ante ese organismo, fue que a partir del 10 de junio llevó a su niña a emergencia de pediatría en ese hospital y en dos ocasiones más sólo le dieron tratamiento y la enviaban a su casa. No fue hasta en una cuarta ocasión, a la medianoche del martes, que la niña fue dejada en observación y el cuerpo médico la atendió con mucha dedicación. Pero ya era tarde.
En su antecedente clínico Marissa era una niña sana, señaló Carrión.
VOCERO DEL EJÉRCITO LAMENTA CASO
El jefe de Relaciones Públicas del Ejército, coronel Juan Ramón Morales, al referirse sobre el caso dijo: “Nosotros lamentamos de todo corazón el fallecimiento de la niña”.
Y expresó Morales que como institución seria, responsable y profesional constituyeron una comisión en el Hospital Militar integrada por especialistas médicos, pediatras y de otras especialidades, a fin de hacer una investigación y emitir un resultado de la misma que determine lo que ocurrió.
Morales dijo que conocen que los padres de la bebé denunciaron el caso ante la Policía y solicitaron una autopsia al Instituto de Medicina Legal (IML), lo que a su criterio está bien, pues están “en su pleno derecho”. La institución (el Ejército), aseguró Morales, estará pendiente de esos resultados.
En relación con la atención brindada, según el vocero militar, la niña fue conducida al hospital con “síntomas de estas gripes que andan dando, tiene mucha relación con la influenza. Estos casos a veces el ser humano no tolera la contundencia con que te afecta esta enfermedad, son casos que a veces se logra superar, otros no. Aunque son pocos que tienen efectos negativos como es el caso de la niña”.
El defensor de los derechos humanos confirmó que ante el pedido de los padres de la bebita, los acompañó y gestionaron que su cuerpecito fuese trasladado ante el Instituto de Medicina Legal (IML) para que en ese lugar le practicaran la autopsia, aunque el Hospital Militar había ofrecido hacerla. Y también acompañaron al padre de la niña fallecida a introducir una denuncia formal en el Distrito Cuatro de la Policía y esperan el desarrollo de las investigaciones.
Carrión indicó que en el IML les expusieron que el resultado de la autopsia estará a más tardar en 10 días.
ESTADO DEBE FISCALIZAR
Carrión criticó que en el tema de las previsionales el Estado está obligado a tutelar el derecho a la vida y el derecho a salud que se brinda a los paciente, al igual que lo hacen en salud pública. El defensor de derechos humanos señaló que el Estado debe velar, fiscalizar y controlar esta atención ya sea a través del Ministerio de Salud como por parte del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).
“Y por qué no decirlo, (debería haber) la suspensión de licencias destinadas para esos efectos”, dijo Carrión.
Mencionó que en el caso de las previsionales, éste es el segundo caso de denuncia que por supuesta mala práctica médica reciben en ese organismo defensor de derechos humanos en una semana. El primero ocurrió en la previsional Cruz Azul, dijo con el caso del fallecimiento de una mujer que llegó a dar a luz.
EL CASO DEL JOVEN DEL RIÑÓN
Mientras que en el caso del Hospital Militar, mencionó Carrión que “todavía están pidiendo justicia en el caso del muchacho del riñón. Caso que todavía no está totalmente esclarecido”.
Carrión se refiere al caso de la muerte de Luis Enrique Picado Tercero, ocurrida el 30 de mayo del año pasado, quien decidió entregar uno de los riñones a un ciudadano estadounidense a quien tres meses antes había conocido cuando el muchacho trabajaba como ayudante de albañilería en una urbanización de Managua.
En este tema y en general en las denuncias por mala práctica médica, indicó el funcionario del Cenidh, aún no observan señales positivas de fondo que pongan un alto.
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