CORRESPONSAL/ GRANADA
- Andreas Eka, director general de Futuro Forestal, dijo que tratan de dar seguridad social a sus trabajadores, pero a la vez les exigen que tengan iniciativa, como ocurre con la cooperativa de mujeres que trabajan en lombrihumus.
Virginia Reyes, originaria de Valle Menier, es parte de las mujeres que manejan la cooperativa de compostado (abono orgánico). La empresa nos está dando participación en este proyecto, somos madres solteras y la empresa está cerca de nuestros hogares, señaló.
Explicó que el trabajo es dar mantenimiento a las lombrices, regarlas y alimentarlas para que luego haya abono orgánico, pero además visitan fincas para recolectar el estiércol y luego venden ese abono para ayudarse económicamente.
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El establecimiento de plantaciones forestales con proyecciones sostenibles que impulsa desde hace cuatro años el organismo Futuro Forestal, Naturally, Business, ha comenzado a dar sus frutos luego de plantar unas siete mil hectáreas en Nandaime, El Sauce y Santa Teresa, en Carazo.
El programa, que se enfoca en la plantación de teca, tendrá respuesta en 25 o 30 años, según sus directivos, con el crecimiento de los árboles, pero a la par han ido trabajando para lograr un beneficio ambiental y social, con la enseñanza del manejo de pequeñas microempresas de compostado (abono orgánico) y crianza de ganado menor como el pelibuey, que son manejadas por los trabajadores.
Futuro Forestal, que celebró recientemente la certificación del Consejo Mundial de Manejo Forestal (FSC), firma que los califica por el cumplimento de altos estándares internacionales de calidad en cuanto al manejo del ambiente, sostenibilidad social y económica, logró reunir a los equipos de trabajo en Valle Menier, Nandaime, para mostrar sus avances.
Según Salvador Mayorga, gerente de Futuro Forestal en Nicaragua, a la par de la siembra de teca se ha logrado plantar más de 600 mil plantitas productivas en viveros forestales. El objetivo es diversificar con árboles nativos, entre los que se destacan el ñambar, guapinol, caoba, jícaro, roble, cedro real, genízaro y coyote.
Indicó que, además de este logro, tienen fortalecido el componente humano, que es muy importante para ellos, por lo que han alcanzado méritos en materia de higiene y seguridad.
IMPACTO AMBIENTAL
También han protegido la fauna propia de las zonas donde se ha sembrado y, según un estudio, más de 30 especies de aves, que representan el 40 por ciento de todas las que hay en el país, se han protegido con la siembra de árboles nativos.
Rodolfo Domínguez Urbina, delegado municipal del Instituto Nacional Forestal (Inafor), dijo que Futuro Forestal viene despertando en el resto de los productores la necesidad de conocer la técnica.
“Hace cuatro años aquí (Nandaime) era un sitio deforestado y hoy pasar por esas áreas es sentir como un aire acondicionado, ya hay captación de la humedad”, dijo.
Explicó que sólo en Nandaime Futuro Forestal ha sembrado 600 hectáreas y de éstas el 30 por ciento son de plantas nativas.
“Actualmente ellas ganan un sueldo, pero luego tendrán que ganar con su negocio para que sean dueñas, y con no regalarles nada les damos mucho más poder”.
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