Y mientras tanto… Pueden tratar de ampliar su repertorio sexual. Sí, la penetración te duele y es incómoda, pueden encontrar otras opciones. Tratar cosas diferentes puede hacer más por su vida sexual que estar sujetos a una sola opción o idea de lo que constituye o no buen sexo. LA PRENSA/ARCHIVO  

Cuando el sexo duele

El sexo no siempre es todo lo placentero que se supone. El dolor durante la penetración o dispareunia afecta a una de cada cinco mujeres de manera regular y la mayoría lo experimentan en algún punto de sus vidas sexuales.

Por Ana Salgado

El sexo no siempre es todo lo placentero que se supone. El dolor durante la penetración o dispareunia afecta a una de cada cinco mujeres de manera regular y la mayoría lo experimentan en algún punto de sus vidas sexuales.

EN LA ENTRADA

Si el dolor está localizado en la entrada de la vagina, puede darse por alguna de las siguientes causas:

Insuficiente lubricación vaginal.

Herida, trauma o irritación: por una episiotomía, cirugía pélvica o anormalidad en los niveles de PH vaginales.

Inflamación o infección: vaginal o del tracto urinario.

Reacción al método anticonceptivo: algunas mujeres son alérgicas al látex del preservativo o a los espermicidas.

También puede ser que el diafragma o la capucha cervical no estén bien puestas.

Vaginismo: Éste es un padecimiento en el que espasmos involuntarios de los músculos de la pared vaginal la cierran parcial o completamente, haciendo los intentos de penetración muy dolorosos o imposibles.

Vestibulitis vulvar: Es una condición en la que, por razones sin explicación, se experimenta una sensación de ardor o que quema alrededor de la entrada de la vagina.

AL FINAL…

Si el dolor está localizado al final de la vagina, las causas pueden incluir:

Algunas enfermedades: La endometriosis, el prolapso uterino, la cistitis, las hemorroides.

Infecciones en el cérvix, el útero o las trompas de Falopio.

Algunas cirugías en el área pélvica, incluyendo la histerectomía.

FACTORES EMOCIONALES

Problemas psicológicos: Ansiedad, depresión, preocupación acerca de la apariencia física, miedo a la intimidad o problemas en la relación pueden contribuir a bajar el nivel de excitación y resultar en dolor.

Historia de abuso sexual: La mayoría de las mujeres con dispareunia no tienen una historia de abuso, pero si has sido abusada, esto puede estar influenciando.

Ansiedad de ejecución: Se da cuando un incidente aislado de dolor ocurre y deja a la persona con la ansiedad y el miedo de que el incidente de dolor se repita, dificultando que la persona se relaje y causando, como consecuencia, que el dolor de hecho se repita, perpetuando y alimentando el problema.

PARA SOLUCIONAR

El tratamiento particular depende de las causas que originan el problema, pero en general, se recomienda hacer algunos cambios en la rutina sexual de la pareja:

Cambien de posición: Probá diferentes posiciones para encontrar la que más te funcione a vos y a tu pareja.

Comuníquense: Compartí con tu pareja las cosas que te hacen sentir placer y las cosas que, por el contrario, te causan incomodidad.

Mujeres arriba: Literalmente. Que la mujer esté arriba o en cualquier posición donde ella controle el ritmo y la profundidad de la penetración es recomendable, así puede ir regulando más fácilmente la profundidad de la penetración e ir probando qué es lo que funciona para ella.

No se apresuren a llegar al “evento principal”: mientras más se alarguen los juegos eróticos hay menos chances de sentir dolor durante el coito.

Usa lubricantes comerciales: Si la falta de lubricación impide que la penetración sea placentera, asegurate que sea un lubricante en gel a base de agua.

INTERVENCIÓN PROFESIONAL

Si estos consejos generales no te funcionan, el problema puede requerir tratamiento profesional en dos sentidos:

Diagnóstico médico: Para descartar cualquier infección o condición médica que esté contribuyendo al dolor.

Terapia psicológica: Te brinda una serie de técnicas que te ayudan a superar las barreras emocionales o los miedos que te están impidiendo disfrutar plenamente de tu sexualidad.

Adicionalmente, en la mayoría de estos casos la vida de pareja se ve seriamente afectada porque la persona que sufre el dolor empieza a evitar cualquier expresión de intimidad por temor a que esto lleve al terreno sexual que tanto teme. Esta evitación es erróneamente interpretada por la pareja como rechazo.

Para comentarios o preguntas, temas acerca de sexualidad o relaciones de pareja, pueden escribir a [email protected] o visitar el blog www.tusexosentido.com

*La autora es terapeuta sexual y de parejas.

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