Modelos: Odalis Sofía García y las mascotas Bambina y Beto. LA PRENSA/B. PICADO

Las mascotas… ¡amigas fieles!

No importa si es un perro, un gato, un pato o un hámster, no hay un solo niño que no desee tener su propia mascota. Cuidar a un animalito desarrolla en los pequeños el sentido de responsabilidad, la creatividad y el respeto a otros seres vivos y a la naturaleza en general, según dijo la coordinadora del departamento de veterinaria de la Universidad de Ciencias Comerciales (UCC).

Por Auxiliadora Rosales

No importa si es un perro, un gato, un pato o un hámster, no hay un solo niño que no desee tener su propia mascota. Cuidar a un animalito desarrolla en los pequeños el sentido de responsabilidad, la creatividad y el respeto a otros seres vivos y a la naturaleza en general, según dijo la coordinadora del departamento de veterinaria de la Universidad de Ciencias Comerciales (UCC).

Esas relaciones positivas que los pequeños desarrollan con sus mascotas también ayudan a establecer con facilidad relaciones con otros y desarrollar la compasión y la empatía.

La médico veterinaria Xochitl Morales, coordinadora del departamento de veterinaria de la Universidad de Ciencias Comerciales, señala que la relación entre un niño y su mascota debe ser supervisada siempre por sus padres o un adulto. “El padre debe cultivar en el niño el sentido de la responsabilidad, asignándole al niño tareas específicas en el cuidado del animal, por ejemplo darle de comer, de beber y si son niños más grandes pueden revisar la tarjeta de vacuna y estar pendientes de las visitas al veterinario”.

Además de las responsabilidades, el niño desarrolla afecto hacia su mascota y eso le cultiva la imaginación. Los niños crean juegos con ellos, y eso despierta su imaginación, además se distraen con el paseo de los animales.

“Esas responsabilidades que empiezan como juego hacen jóvenes y adultos responsables en las diferentes áreas de sus vidas. Llegan a desarrollar la sensibilidad y el amor por la naturaleza, ellos empiezan a ver el sufrimiento”, comenta la médico veterinaria.

OJO CON EL COMPORTAMIENTO

A criterio de Xochitl Morales, coordinadora del departamento de veterinaria de la UCC, el comportamiento que el niño tenga con sus mascotas será una campanada de alerta. “Muchas veces los problemas de violencia familiar y abusos a que son sometidos los niños se pueden manifestar con los animales. Si los niños son golpeados por un adulto, posiblemente el niño golpeará al animal, por eso los padres deben observar el comportamiento de los niños con sus mascotas. Por otro lado, un niño que da amor a los animales es porque ha recibido amor”.

CÓMO ELEGIR LA MASCOTA

Seleccionar una mascota tiene que ver mucho con las características de la familia, las condiciones de la casa y del niño. Si la casa es pequeña, no se llevará una mascota de gran tamaño, porque el animal necesitará espacio para correr.

Se debe valorar si el niño no tiene problemas de alergia, asma o cualquier tipo de problema respiratorio. Si un niño es alérgico, una buena opción es tener por mascota peces de colores.

Los recursos de la familia también importan, porque tener una mascota no sólo es darle de comer, se le deberá garantizar el alimento y medidas de salubridad, vacunas.

Se recomienda que un niño tenga mascota desde los 3 años.

No se recomienda tener como mascotas animales exóticos o especies muy silvestre, ya que lo mejor es que ellos estén en su hábitat natural. Figuran en esta categoría las iguanas, chocoyos, tortugas. Es preferible especies más domésticas, como los perros, los gatos, conejos, hámsteres.

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