Por Keyla Ballesteros
“No te subás ahí”, “no corrás”, “no salgás a la calle”, “no grités”, “no molestés, si no te pego”. Son sólo algunas de las típicas frases que los padres de familia suelen decirles constantemente a sus hijos para tratar de ponerles un “freno” a sus acciones y actitudes.
El hogar es la primera escuela. Tanto el padre como la madre tienen que estar conscientes de que deben inculcar valores morales, pero sobre todo una buena disciplina, es decir enseñarle al niño cómo debe comportarse. Se trata de poner límites, que no sólo son importantes para su seguridad, sino para su sano y próspero desarrollo como seres humanos y en un futuro como miembros activos de la sociedad.
Según la sicóloga Adriana Trillos, los límites en la crianza de los niños están supuestos a funcionar como una “pared” que no debe permitir el avance de una conducta o situación inadecuada.
Las reglas realmente son para cumplirse. Todos lo niños, dada su naturaleza, aún no las comprenden y en algunos casos no las conocen. Por lo cual es importante que sus hijos, desde que empiezan a valerse por ellos mismos, tengan límites, y no necesariamente se trata de castigar, golpear, gritar e incluso amenazar, sino de enseñarles a cumplir con deberes y normas. Saber que todos tenemos un límite y se debe respetar.
Por otro lado, al imponer una buena disciplina los padres tendrán la tranquilidad de que se les está brindando protección y más adelante posiblemente evitarán que sus hijos caigan en adicciones, comportamientos delictivos y agresivos, además, que sepan distinguir sin equivocarse lo que deben o no hacer, lo que es correcto e incorrecto, el bien y el mal.
“Los límites son indispensables para enseñarles a medir y controlar las diferentes manifestaciones de su comportamiento, así como de sus emociones”, agrega Trillos.
Todo padre de familia debe tener objetividad, firmeza y ser consistente en lo que dice cuando se trata de poner límites.
Por otro lado, el niño es impaciente y curioso, en este caso el papá o mamá debe sugerir alternativas si no desean que realicen ciertas actividades que consideran pueden causarle algún daño. Un “No” por respuesta no siempre es lo mejor, sino que ofrecer otra opción es lo ideal.
DISCIPLINA DESDE LA ESCUELA
Según Hazel Pérez, maestra del Kinder Happy Kids, la importancia de poner límites a los hijos radica en que de esta manera se les forja un carácter desde pequeños. Un papel que no solamente es de los padres de familia, sino que también de los docentes. “Los papás deben conocer a su hijo y tener una buena comunicación con la escuela”, explica.
El reto más grande como padres es establecer una buena disciplina, pero con mucho amor.

Por otro lado, Pérez dice que negociar con los menores es una buena opción, siempre y cuando sea con amor y cautela, es decir: “Si te portás bien yo te recompenso”, de esta manera aprenden a ganarse las cosas.
En tanto, para la doctora Trillos, los padres de niños con dificultades de conducta reciben con mucha frecuencia quejas de la escuela. “Se sienten impotentes para manejar la situación y suelen debatirse entre dos medidas de corrección extremas: la sobreprotección o el castigo severo”. Es importante que los papás tengan una estrecha relación con sus maestros, ya que de esta manera se podrán unir esfuerzos para buscar una solución a la indisciplina del pequeño.
Asimismo, Luisa Amalia Urcuyo, propietaria del Kinder Happy Kids, asegura que el niño por su naturaleza aún no tiene la capacidad de acatar una orden bajo presión, gritos e incluso ofensas. “Verlos a los ojos cuando les das una orden”, recomienda. Es importante que al momento de poner una regla o algún límite sea con amor y viéndolos a los ojos, “Si les gritás que se vayan a bañar no lo van a hacer, mientras que si se te acercás, los ves a los ojos y con amor les das la orden, lo harán. Nunca falla”, afirma Urcuyo.
En la escuela los niños tienen más libertad que en sus casas. Y es ahí donde suelen ocurrir muchos casos de violencia entre sus mismos compañeros y faltas de respeto a su maestros. Según Trillos, sin límites los niños no lograrán comprender el efecto que pueden provocar sus acciones sobre los demás, ni asumir las consecuencias de las mismas, por lo tanto, fácilmente podrían desarrollar ideas sádicas, es decir pensar que es divertido hacerle daño a alguien y disfrutar de su sufrimiento.
MAMÁS CON CONTROL
Para Verónica Álvarez, como madre primeriza, asegura que los límites son excelentes porque ayudan a formar la identidad de los hijos. “Establecerlos es una manera de demostrarles nuestro amor y preocupación por ellos, les proporciona un sentimiento de seguridad y control”.
Además, explica que como padres de familia se debe tener objetividad; es decir, desaprobar la conducta y no al niño; ofrecerles opciones para que ellos puedan escoger y decidir de la manera correcta. “Otro punto muy importante es la firmeza en las decisiones, es decir, si un día decimos que rayar la pared es malo y al día siguiente que no lo es, no estamos siendo coherentes y los menores no nos toman en serio”.
En cambio, Aracelly Agurcia, mamá de un hijo de 3 años y medio, asegura que lo importante de poner límites es la disciplina que adquieren. “Cuando le pongo límites, trato de explicarle de manera sencilla las razones, los riesgos y consecuencias de no respetarlos, aunque no es tarea fácil, porque aún está pequeño”.
“Además le explico qué cosas no puede comer en algunos horarios, por ejemplo no lo dejo comer dulces por la mañana, ni antes de las comidas o por las noches. No le permito tomar o comer productos que pueden perjudicar su salud, como el café. Así como los horarios para ver televisión y los juegos que puede realizar”, cuenta Agurcia.
Mientras tanto, Socorro Rodríguez, madre de 3 hijos, por ser una madre con mucha más experiencia asegura que los límites son importantes para que a los hijos no les vaya mal en la vida y por ende evitarles un sufrimiento. “Les aconsejo a los padres jóvenes que recuerden que ellos son el espejo donde se ven reflejados sus hijos, por lo tanto deben mostrar respeto, autoridad y seguridad, pero sobre todo amor y compresión”.
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