Los días “feriados” que no están en la ley, jornadas laborables cortas, repartición de canastas con provisiones, cocinas y un bono regalo en vez de un aumento de salario son parte de la estrategia populista del presidente Daniel Ortega para ganar voluntades, que a la vez están estimulando entre la población un comportamiento de pereza y la cultura del no trabajo.
El abogado y economista René Vallecillo señala que el populismo cura momentáneamente los problemas, pero no los soluciona de forma permanente.
“El estar dando prebendas, asuetos, canastas en lugar de dar trabajo, es fomentar una mala práctica para las personas, porque abandona la cultura del trabajo, abandonan la cultura de ganarse las cosas por el esfuerzo propio, dedicación, disciplina y crea la cultura de estar a expensas de lo que el gobierno en turno decida darles como una dádiva”, dijo Vallecillo.
El economista señaló que se está creando la cultura de la ley del menor esfuerzo, la cual es nociva para cualquier nación. “La solución es crear fuentes de trabajo, inversión, empleo, programas sociales, pero de trabajo, en lugar de estar creando una cultura de no trabajo”.
TAMPOCO GARANTIZA FIDELIDAD
A criterio de Vallecillo, hay un grupo de personas que por no tener capacidad educativa saben que no van a encontrar un trabajo, por lo cual van a tener fidelidad hacia su benefactor, pero hay otro grupo que va a las marchas porque no tiene otra opción, va contra su voluntad, porque está en juego el bienestar familiar.
“Se intenta ganar fidelidad, pero creo que el nicaragüense es inteligente y sabe que ésas no son las soluciones permanentes que necesita, creo que cualquiera prefiere que le den un trabajo antes que le den una hoja de zinc, una cocina; así que ese dinero es mejor ocuparlo para crear fuentes de trabajo”, dijo Vallecillo.
El sociólogo Cirilo Otero señala que ésta es una estrategia de dominación de voluntades, la que además de causar daños económicos, antropológica y sociológicamente genera un comportamiento de que todo es fácil.
“En este país donde tenemos un proceso productivo tan diminuto, tenemos unas exportaciones de 1,600 millones de dólares al año y unas importaciones de 3,250 millones de dólares al año, genera un hábito no productivo y perjudica la calidad de la rentabilidad”, afirmó Otero al referirse a la política de Ortega para ganar adeptos.
Otro problema que genera la actitud populista del Gobierno, según Otero, es que la gente se empieza a sentir dependiente de la voluntad de una persona. “Ahora podemos oír que la gente dice: ‘estos reales me los regaló Daniel’. No hay un concepto de la administración del Estado”, comentó.
El sociólogo dijo que como el dinero con el cual están dando las regalías (fondos del Alba Solidaria) no pasa por el Presupuesto General de la República, la gente puede pensar que es una dádiva personal.
Otero también señaló un comportamiento doble, porque hay un grupo de personas que recibe a quien le dé, pero también hay otro grupo en el que estos actos populistas generan admiración hacia el Presidente.
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