Por Ludwin Loáisiga López y Lucydalia Baca
El presidente de la Asamblea Nacional, René Núñez, reiteró ayer que el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) está interesado en reformas constitucionales, pero no tienen el mínimo de 56 votos para proceder, y además descartó una disolución del parlamento, como dijo el presidente Daniel Ortega.
En declaraciones que brindó al Canal 12 de televisión, Núñez señaló que “políticamente” las reformas no están descartadas para el FSLN, que no ha logrado obtener el respaldo de 56 diputados para cambiar la Carta Magna y para elegir a 25 funcionarios de Estado.
“El tema no está descartado, creo que es sano tal vez hacerlo en un momento con menos fricción política, con menos calor político, ver algunas reformas necesarias en el país. Actualmente no ha sido posible ponernos de acuerdo en una cosa elemental como es escoger personas para los cargos institucionales, entonces difícilmente podríamos ponernos de acuerdo en las reformas a la Constitución, de forma que ése es un tema que hay que dejarlo para mejores tiempos”, afirmó.
Ortega ha buscado las reformas para habilitar la reelección presidencial indefinida.
Por otro lado, el mandatario sandinista pidió respaldo a la cúpula empresarial para disolver el parlamento e instaurar un Consejo de Estado, lo cual causó revuelo entre los opositores.
Sin embargo, el presidente del parlamento mantuvo que la declaración de Ortega fue una “respuesta política”, ante una serie de “posiciones políticas” de la cúpula empresarial.
“¿Por qué no veo amenazas a la Asamblea Nacional? Porque desde el punto de vista institucional no hay forma de cerrar la Asamblea Nacional, a menos que se convoque a una Asamblea Nacional constituyente y eso significa un acuerdo político global. ¿Estarían dispuestos los partidos políticos? No sé, habría que sondearlos”, indicó Núñez.
El vicepresidente de la República, Jaime Morales Carazo, continuó ayer minimizando las declaraciones que ofreció el presidente Ortega, relativas a la disolución del parlamento.
Morales Carazo dijo no entender porqué de una “broma” se hizo “un tsunami en una tapita de coca cola”. “El humor nicaragüense es inseparable gracias a Dios… ¿Por qué no se va a hacer humor de estas cosas?”, declaró.
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