CORRESPONSAL / MIAMI.- Una gestión plagada de ignorancia y oportunismo. Así definió la gestión de Luis Martínez en el Consulado General de Nicaragua en Miami, el sandinista Emilio Rodríguez, quien lidera el grupo de sandinistas que por segunda ocasión toma distancia del cuestionado cónsul que lleva tres años de gestión.
Martínez es también el secretario político del Frente Sandinista en el estado de la Florida, una decisión que Rodríguez considera que es incorrecta ponerla en práctica en un país extranjero; sin embargo, justifica a su líder Daniel Ortega, porque ejerce la función de Presidente y de Secretario del Frente Sandinista, en Nicaragua.
La gestión de Martínez es criticada por sus mismos correligionarios. Rodríguez es el líder del comité de base Germán Pomares. Le cuestionan su liderazgo político obtenido a través de padrinos y la forma de conducir el Consulado y el partido.
[/doap_box]
SIEMPRE POLÉMICO
El cónsul nicaragüense ha causado controversias desde que asumió el cargo. En marzo del año pasado defendió a la esposa y a la hija del alcalde orteguista de Rivas, Wilfredo López, quienes habían sido capturadas tras robar en una tienda en la localidad de Davie. Ambas permanecen con causa abierta en una corte en Broward. Pero el Consulado a cargo de Martínez ayudó a ambas mujeres para sacarlas de Estados Unidos con una diligencia de la que no gozan otros nicaragüenses en esa ciudad.
Además, Martínez vendió servicios de fotografías y fotocopias a los connacionales en la oficina consular como actividad privada no regulada por Cancillería; boicoteó una protesta de nicaragüenses en contra del gobierno de Ortega, y utiliza la sede consular para realizar elecciones y reuniones partidarias.
RECHAZA CRÍTICAS
Martínez volvió a rechazar que él haya tenido algo que ver con la acción de sus correligionarios que utilizaron la sede diplomática para contrarrestar la protesta que realizaban nicaragüenses contra la política de Ortega, meses atrás. Pero defendió que sus compañeros de ideología tienen derecho de manifestarse.
En relación al uso del edificio consular para actividades de su partido, Martínez dijo que solicitan permiso a la administración del edificio. Todo a pesar de que la Convención de Viena, que regula las relaciones consulares, establece en su artículo 55, sobre el respeto de las leyes y reglamentos del estado receptor, que “los locales consulares no serán utilizados de manera incompatible con el ejercicio de las funciones consulares”.
Según Rodríguez, Martínez realiza esos exabruptos para dar una imagen de buen activista ante la dirigencia del partido en Managua y la de su protector Francisco López. Para Rodríguez esa actitud perjudica la imagen del país como nación. “Quiere dar una imagen diferente al partido, que realmente no tiene”, reclamó Rodríguez.
El líder del comité de base Germán Pomares recordó que Francisco López, tesorero del FSLN, presidente de Petronic, y de Albanisa, viajó a Miami para reunirse con los militantes del partido y notificarles el nombramiento de Martínez como cónsul, algo que según Rodríguez causó malestar desde el inicio.
Martínez respondió que “Emilio (Rodríguez) ha aspirado a ser el secretario político del partido”, cargo en el cual a él lo pusieron sin que lo pidiera. Para el cónsul uno de sus principales logros es haber ampliado el horario de atención a los connacionales en el sur de la Florida.
Rodríguez insistió en que Martínez goza de impopularidad entre la comunidad nicaragüense en Miami e incluso sostuvo que es rechazado y criticado hasta por la mayoría de sus compañeros de partido.
Sin embargo, Rodríguez dijo desconocer si el carácter de las visitas de Laureano Ortega Murillo a Miami fue para hacer un llamado a reunirse con el resto de partidarios del sandinismo, a fin de conocer los supuestos atropellos que realiza Martínez, quien acostumbra imponer liderazgo de dedo y realizar elecciones amañadas.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A