Al menos 27 edificios de Bangkok fueron incendiados ayer por partidarios del frente de los llamados “camisas rojas”, en represalia por el asalto de las tropas tailandesas contra su bastión en el corazón comercial de la capital de Tailandia. El primer ministro tailandés, Abhisit Vejjajiva, ordenó el toque de queda en Bangkok y en otras 23 provincias del país, y lo calificó de necesario para restaurar el orden tras la ola de saqueos y violencia. Los “camisas rojas” habían lanzado su movimiento en marzo para reclamar la dimisión de Vejjajiva.
LA PRENSA/PEDRO UGARTE