CORRESPONSAL/ CARAZO
Para brindar higiene y seguridad a los pobladores que a diario compran o consumen alimentos que se venden en el mercado de Jinotepe, en Carazo, la Intendencia en conjunto con las autoridades del Ministerio de Salud (Minsa) y la Asociación de Comerciantes, realizaron en el primer cuatrimestre de este año 147 inspecciones aplicadas a las áreas de comiderías, refrescos, venta de carnes y mariscos, afirmó el intendente Francisco Blanco.
De las inspecciones se tomaron 54 muestreos de alimentos, que fueron llevados a laboratorios del Minsa, para conocer si estaban contaminados y a la vez elaborar planes para dar seguridad alimenticia.
Henry Montenegro, inspector sanitario del Minsa en el mercado jinotepino, dijo que en los muestreos realizados se obtuvieron 24 resultados positivos de contaminación en alimentos, pero que ya no representan ningún riesgo para la salud de la población, pues a los lugares de donde fueron obtenidos se les ha dado seguimiento.
Señaló que las inspecciones se hacen de manera repentina para no alertar a los comerciantes y tomar muestras reales de los alimentos.
LAS MUESTRAS
Blanco señaló que el proceso para dar atención a los muestreos de alimentos o bebidas inicia cuando el inspector del Minsa llega al establecimiento del comerciante y toma la muestra junto con sus datos generales, se le explica que será analizada en laboratorios y luego le dan a conocer el resultado.
Cuando es positivo se le visita, se le da las medidas preventivas y de seguridad para superar la situación, y en caso de desacato se procede a cerrar definitivamente el negocio, pero aún no han llegado a tal extremo.
Érika Salinas llega de la comarca El Menco para vender pescados en las afueras del área de mariscos del mercado jinotepino, dijo que efectivamente las autoridades le han dado seguimiento a su venta.
Le orientan que a diario debe llenar la tina donde tiene los peces con abundante hielo y que debe tener materiales para ahuyentar las moscas.
Mencionó que como el pescado tiende a descomponerse si no se refrigera, al terminar su jornada laboral busca cómo fiarlo o intercambiar productos con otras compañeras, para no perderlo y regresar al siguiente día con pescados frescos.
Roberto Castillo, presidente de la Asociación de Comerciantes, hizo un llamado a los vendedores de comestibles para que acaten las orientaciones del Minsa y que el comerciante mantenga y venda productos limpios, para evitar brotes de enfermedades.
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