La iniciativa de ley para despenalizar el aborto terapéutico, que fue introducida recientemente por un grupo de diputados de las diferentes bancadas de oposición, podría estancarse en el parlamento, pues hasta el momento tiene seguros únicamente 26 votos.
Y aunque la iniciativa ya se encuentra en agenda, dependerá de la Junta Directiva el ponerla en la orden del día para que sea discutida por los parlamentarios, según indicó el diputado Luis Callejas, de la bancada del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), quien considera que en estos momentos va a ser muy difícil que se toque este tema.
“Esto va a depender del criterio de los diputados, si se dan los 47 votos para hacer esa eximente en el Código Penal, pero va a estar muy difícil que se toque este tema en este o en el próximo año, así que hay que sensibilizar más y hay que llegar a un consenso más generalizado para poder restablecer ese derecho en la legislación nicaragüense”, expresó Callejas.
La diputada Jamileth Bonilla se muestra más optimista en este tema y espera que la ley sea aprobada a lo largo de este año; sin embargo, señaló de doble moral a la bancada del FSLN, pues indicó que ha habido algunos diputados de esa bancada que se han dado a la tarea “de andar de programa en programa” diciendo por qué ellos no están de acuerdo con el aborto terapéutico.
“Hacemos una labor de hormiguita con nuestros diputados. Hemos visto diputados que son muy apegados a la religión y nos decían que si dentro de la junta de médicos que se propone para dictaminar la necesidad de interrumpir el embarazo va un médico pro vida, él votaba, y le dijimos que aceptábamos el reto”, puntualizó Bonilla.
En Nicaragua el aborto terapéutico está penalizado desde 2006.
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