CORRESPONSAL/ LEÓN
William Galo Parajón, de 63 años, habitante del barrio Zaragoza, de León, sufrió un paro cardíaco cuando daba persecución a un presunto delincuente de nombre Byron José Rostrán, de 20 años.
Según la Policía de León, William Galo le dijo a su sobrino, Jairo Benito Valladares, de 25 años, en horas de la madrugada de ayer que dentro de la casa se encontraba un ladrón.
Ante el llamado de su tío, el joven sacó un arma de fuego y le propinó un disparo en la espalda con un rifle 22 a Byron Rostrán, logrando impactarlo en el hígado.
El sujeto, sin embargo, logró huir con la herida de bala hasta recorrer siete cuadras, pero el ahora occiso y su sobrino le dieron persecución a bordo de un taxi, lograron alcanzarlo y tomaron el rifle que ya sin balas lo utilizaron como bate, comenzando a golpear al presunto delincuente.
Después de dejarlo herido, William Galo y su sobrino deciden regresar a su casa.
En ese momento el sesentón decidió sentarse en la acera de su casa, donde le dio el paro cardíaco.
Según el sobrino del sesentón, en horas de la madrugada vio que una persona estaba en la habitación robando algunos objetos de valor, lo que le provocó ira.
“Tomé el rifle, le apunté y le disparé. No logramos que se llevara nada, porque le quitamos la mochila con los zapatos que llevaba dentro”, dijo el joven.
Brenda Acosta Galo, de 38 años, sobrina del ahora fallecido, manifestó que en varias ocasiones se han metido a robar a las casas aledañas en ese barrio, situación que han denunciado ante la Policía, pero ésta ha hecho caso omiso al llamado.
Por su parte María Nora Galo Reyes, esposa del ahora occiso, dio a conocer que su marido era ejemplar y que no merecía morir por un delincuente.
“Mi esposo murió por perseguir a un ladrón, no entiendo esta vida”, aseguró la adolorida mujer.
DELINCUENTE GRAVE
Aún en horas de la tarde de ayer los médicos del hospital Oscar Danilo Rosales, de León, expresaron que el estado de salud de Byron (supuesto autor del robo) es delicado y que podría fallecer en cualquier momento.
Por su parte, la madre del presunto malhechor, doña Clarisa Abarca Álvarez, de 62 años , originaria de la Mina El Limón , manifestó que su hijo tenía cuatro meses de estar en León y había abandonado a la familia, porque es adicto a las drogas.
“En varias ocasiones lo habíamos aconsejado. Le confieso que de once hijos que tuve él es la oveja negra. Nosotros somos cristianos y estoy segura que todo esto es un propósito de Dios”, alegó la señora.
Mientras, tras la denuncia interpuesta por los familiares del ahora occiso, la Policía decidió enviar un equipo al hospital para que supervise la situación de Byron, el que sería enjuiciado, en cuanto se recupere. En los últimos meses la delincuencia ha cobrado auge en León.
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