CORRESPONSAL/ MATAGALPA
Menores de 14 años que fuman cigarrillos y consumen licor, más algunos niños y adolescentes que inhalan pegamento u otros tipos de droga como la marihuana, integran las nuevas agrupaciones que la población considera “delictivas” en la ciudad de Matagalpa, cabecera del departamento homónimo.
Aunque esas agrupaciones son calificadas por los pobladores como “pandillas”, la Dirección de Asuntos Juveniles (Dajuve) en la unidad departamental de la Policía los denomina con el eufemismo de “factores de riesgo” y reconoce que esos grupos existen en al menos diez barrios de la ciudad de Matagalpa.
La capitana Liduvina Morales, jefa de la Dajuve en Matagalpa, dice que esa entidad ha priorizado la atención a grupos “factores de riesgo” en el barrio Sor María Romero y los sectores del barrio Lucidia Mantilla, al sur de la ciudad.
También en el barrio Sabadell, al norte de Matagalpa; en el Juan Pablo II, al este; tres sectores de El Tambor y en el barrio Francisco Moreno Uno, los últimos al oeste de la ciudad.
Además de los llamados “factores de riesgo”, según la Dajuve en la ciudad de Matagalpa sólo opera un grupo juvenil autodenominado “Las Gradas”, integrado por al menos ocho jóvenes.
Diferenciando a los grupos por el grado de peligrosidad, la capitana Morales dice que en todo el departamento de Matagalpa sólo existen siete agrupaciones juveniles con 93 integrantes en total, pero tres de los grupos son calificados como pandillas porque “ya cometen hurtos, robos y otros delitos”.
En tanto, las agrupaciones juveniles “son meramente chavalos que están en una esquina, que se están riendo y que están haciendo alguna alteración”.
Por su parte Jairo Blanchard, coordinador del Movimiento Juvenil Recreación Sana, estima que es mayor la cantidad de grupos juveniles que operan “en casi todos los barrios y colegios públicos” de la ciudad de Matagalpa.
- Para evitar que más niños, adolescentes y jóvenes se incorporen a las llamadas agrupaciones juveniles en riesgo social, la Dirección de Asuntos Juveniles (Dajuve) de la Policía en Matagalpa, en coordinación con otras entidades entre organismos no gubernamentales, gobierno municipal y dependencias gubernamentales, ha emprendido capacitaciones en temas como la violencia juvenil, violencia intrafamiliar, autoestima, liderazgo, disciplina deportiva, prevención de drogas, género, VIH-Sida, explotación sexual comercial, abuso sexual, pornografía infantil, trata de personas, turismo, prostitución infantil, trabajo infantil, convivencia entre adolescentes, capacitación y selección de promotores, entre otros.
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DROGAS Y PANDILLAS
Blanchard, conocido por el mote de “El Pandi”, fundó y lideró varias agrupaciones en Matagalpa y hasta perteneció a una mara en Guatemala, desde donde se regresó en el año 2000 tras haber cometido diversos delitos. Ahora coordina Recreación Sana, con el propósito de apoyar a los jóvenes y sacarlos de las agrupaciones juveniles y pandillas.
Destacando que el organismo que dirige atiende a 48 grupos juveniles y seis grupos de niños y adolescentes en Matagalpa, integrándolos a actividades deportivas y culturales, Blanchard sostiene que “se nos está presentando una dificultad y es que ya no son sólo los jóvenes, sino que ahora (integrarse a pandillas) se está presentando en la niñez y la adolescencia”.
Afirmó que los niños y adolescentes pertenecientes a esos grupos “están haciendo violencia, consumiendo drogas y alcohol ( ) las agrupaciones se han reactivado, pero no con los mismos participantes del pasado, sino que son chavalos que están creciendo. Hay chavalos de 12 a 14 años que ya consumen drogas”.
Blanchard considera que factores económicos adversos contribuyen a que los niños y jóvenes se integren a esas agrupaciones. Por su parte, la capitana Morales atribuye causas como la desintegración de la familia y la violencia intrafamiliar.
Morales sostiene que a veces los padres emigran al extranjero en busca de mejores condiciones y “el niño suele quedar sin el tutor principal que es su padre y su madre, entonces quedó en poder de una tía, de una vecina y ya el niño vive sin un control familiar y viene a buscar la seguridad en la calle que le oferta todo”.
“( ) A veces el niño mira violencia y no quiere estar en ese vaivén de violencia, entonces suele irse a la esquina donde ya está el grupito, donde está algún chavalo que está consumiendo algún tipo de droga, llámese cigarro o marihuana, entonces el niño ahí se va a unir al más grande, al más adulto y el niño va aprendiendo eso que está haciendo el joven en la esquina”, explicó Morales.
Mientras tanto, Blanchard considera que “esto es de ocupación del tiempo, los chavalos no hayan en qué ocupar su tiempo y lo usan en actividades delictivas”.
RETOMAN ANTIGUOS NOMBRES
Jairo Blanchard, coordinador del Movimiento Juvenil Recreación Sana, dice que en la ciudad de Matagalpa están surgiendo más agrupaciones juveniles y la más grande, integrada por aproximadamente 40 jóvenes, se autodenomina “Los Mataperros Júnior”.
Además, destacó que “hay muchos jóvenes que cometen delitos, pero lo hacen a nivel individual” y no necesariamente son pandillas o agrupaciones juveniles, porque para ser considerados como tal “deben tener una identidad” y ser integrados por al menos ocho miembros.
Según Blanchard, los niños, adolescentes y jóvenes que están integrando estos grupos están usando nombres de pandillas que existieron en años anteriores y le anexan la palabra júnior, como “Los Rampleros Júnior” o “Los Vengadores Júnior”.
El dirigente de Recreación Sana dice que muchos jóvenes que habían salido de las pandillas han reingresado a éstas “decepcionados” ante el incumplimiento de promesas que han recibido de parte de partidos políticos durante las campañas electorales y hasta de algunas organizaciones que no identificó.
“Les hacen promesas de empleo, educación, entre otras oportunidades, entonces los chavalos dicen: ‘vamos a cambiar para ser beneficiados’ ( ) pero al ver que no reciben, entonces vuelven a participar en las pandillas”, mencionó.
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