Eduardo Cruz y Eduardo Enríquez
El presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), magistrado liberal Manuel Martínez Sevilla, defendió a su colega Sergio Cuarezma Terán, quien denunció a la secretaria de la Sala Constitucional, Zelmira Castro, por dar fe pública de una ilegalidad con la firma de la magistrada orteguista Ligia Molina, en un auto en el que ella (la magistrada) no estuvo presente el pasado 7 de abril.
“Yo tengo el libro de acuerdos de la Corte, (Molina) no ha renunciado a vacaciones, lo que pasa es que esa gente (magistrados sandinistas de la Corte)… yo ya no tengo palabras para referirme a mis colegas, ex colegas, yo no sé que son ya, si son agentes políticos, si son abogados, si son guerrilleros, si son mortereros, terroristas, mareros, pandilleros, no sé qué jodido son ya, te soy honesto”, expresó Martínez.
Martínez desmintió que la magistrada Molina renunciara a sus vacaciones el pasado 7 de abril para firmar un auto en el que los magistrados orteguistas de la Sala Constitucional radican ilegalmente un recurso de competencia entre los poderes Legislativo y Ejecutivo que presentó la diputada sandinista Alba Palacios, relacionado con el decreto 03-2010 que emitió el presidente Daniel Ortega.
Mediante una nota de prensa de los Juzgados de Managua, la secretaria Castro se defiende de los señalamientos del magistrado Cuarezma Terán, quien cuestionó la actuación profesional de la funcionaria.
En una carta dirigida a Cuarezma Terán con copia a los magistrados Francisco Rosales, Ligia Molina e Iván Escobar Fornos, así como al abogado y ex magistrado Rafael Solís Cerda, Castro se refiere a declaraciones brindadas por el magistrado Cuarezma Terán en tres medios escritos, en las que la acusa de haber “dado fe pública de algo ilegal” por haber certificado que dicha resolución fue firmada por la magistrada Molina posterior a la sesión en que se discutió el recurso.
“Soy del criterio que la honra y reputación es lo más sagrado que una persona tiene y la mejor herencia que puede dejar a su descendencia, por lo que respetuosamente le pido no empañarla”, le dice Castro al magistrado Cuarezma Terán.
TRATÓ DE JUSTIFICAR CON SISTEMA DE TRABAJO QUE YA NO USAN
“Me causan gran preocupación sus afirmaciones, y más aun cuando es de su conocimiento cómo es el trabajo operativo de esta sala; como podrá observar en acta número 17 de reunión de sala efectuada el 3 de junio de 2009 no se hace constar que Usted estuvo presente en la sesión de la sala, por cuanto de su despacho no justificaron el motivo de su ausencia, sin embargo, los votos y sentencias que se firmaron en la misma fueron suscritos por Usted, lo cual no las vicia de nulidad”, le dice Castro a Cuarezma Terán.
Sin embargo, ese sistema de trabajo fue eliminado por el propio magistrado Rosales a finales de junio del año pasado.
El 29 de junio del año 2009 el magistrado Francisco Rosales Argüello, en su calidad de Presidente de la Sala de lo Constitucional, recuerda a sus colegas de sala, que por acuerdo de Sala se deberán “firmar los autos y sentencias en reunión de Sala” y la secretaria Zelmira Castro pasó por encima de un acuerdo colegiado de sus superiores, al buscar a la magistrada Ligia Molina fuera de la reunión de Sala, y peor aun, sabiendo y haciendo constar (en acta No. 11 del 07 de abril 2010 de las 10:20 a.m.) que estaba de vacaciones la magistrada Molina, hizo constar su firma.
FEDATARIA PÚBLICA NO EXPLICA SUS ACTOS
De acuerdo con el magistrado Cuarezma Terán, “lo cierto es que la doctora Zelmira Castro no ha explicado su actuación en aquella sesión del 7 de abril del presente año en donde, según consta en agenda, se discutió el recurso de conflicto entre poderes de Estado, sin embargo, no se aprobó su radicación. En aquella sesión, según hizo constar ella misma, estuvieron presentes e integraron la Sala de lo Constitucional el magistrado Francisco Rosales, Rafael Solís, Iván Escobar, Dámisis Sirias y su servidor, y hace constar que no estuvo presente la magistrada Ligia Molina, por encontrarse de vacaciones, todo lo cual lo hizo constar a las 10:20 de la mañana”.
Sin embargo, Castro firma el auto de radicación del recurso junto con Molina y sus dos colegas sandinistas, Solís y Rosales, a las 10:00 a.m., de ese mismo día, pero 20 minutos después, es decir a las 10:20 a.m., hace constar que Molina se encuentra de vacaciones.
MENTIRA E ILEGALIDAD
Lo llamativo de todo esto para Cuarezma Terán es que a las 10:00 a.m. apenas están llegando los magistrados a la Sala Constitucional, porque fueron convocados para esa hora. Luego se debe comprobar el quórum, después se aprueba el acta de la reunión de la sesión anterior, posteriormente se firman autos, votos y sentencias, y hasta ese momento empiezan a discutir el recurso en contra de la Ley Creadora del Colegio de Periodista de Nicaragua.
“Lo que no se explica es cómo Molina pudo firmar el auto de radicación del ilegal recurso, cuando hubo una serie de actos antes de las 10:20 a.m., cuando Castro da fe de que Molina no estaba en la sesión” afirmó el magistrado.
Ese día el quinto punto de agenda era el recurso de conflicto de competencia interpuesto por la diputada Palacios. Todos estos momentos ponen al descubierto la mentira de Castro.
Para el magistrado Cuarezma Terán, este hecho realmente es grave y la doctora Castro, debiendo explicar su actuación a los medios de comunicación, no lo ha hecho aún.
“La doctora Castro tiene la obligación de explicar como fedataria pública de la Corte Suprema de Justicia sus contradicciones que han sumido en una gran inestabilidad al país. Su papel (el de Castro), como dijo la doctora Ligia Molina en una comparecencia en un programa del Canal 12 de televisión, es simplemente dar fe de lo que sucede en su reunión (de la sala), de lo que está viendo”, expresó Cuarezma.
No obstante, parece que Castro vio mal, porque mientras a las 10:00 a.m. firma junto con la magistrada Molina, a las 10:20 da fe de que no estuvo en la Sala Constitucional, y en vez de explicar semejante contradicción, acusa a los medios de estarla “acosando periodísticamente”, según carta enviada al magistrado Cuarezma Terán.
EMPATE NO PERMITE RADICACIÓN
Según el magistrado Cuarezma , lo grave de la actuación de Castro no finaliza ahí. “Lo grave es que falta a la lealtad de su investidura como fedataria pública, ya que en la sesión de la Sala Constitucional los magistrados Iván Escobar, Dámisis Sirias y yo, no firmamos el auto para radicar ilegalmente el recurso, sólo lo hicieron (supuestamente en ese momento) dos de los magistrados sandinistas y todo indica que oficiosamente la doctora Castro buscó a la doctora Molina para que firmara el auto y lo puso con 20 minutos retroactivos a la negativa de nosotros”, explica el magistrado Cuarezma Terán.
De lo anterior se desprende que Castro fue a buscar la tercera firma del empate, tres sandinistas que firmaron y los tres magistrados liberales que no lo hicieron. Ante el empate, tampoco se podía radicar el recurso.
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