WASHINGTON/AFP
Organizaciones civiles y laborales estadounidenses lanzaron ayer boicot contra el Estado de Arizona por su ley antiinmigrantes y exigieron una revisión del sistema migratorio, una reforma a la que el presidente Barack Obama reiteró su respaldo.
- El gobernador del Banco Central mexicano, Agustín Carstens, advirtió el jueves que políticas migratorias restrictivas en Estados Unidos impactarán en las remesas familiares, lo cual hace necesario que el gobierno del presidente Barack Obama establezca lo antes posibles una reforma migratoria.
Estados Unidos es uno de los primeros destinos de emigración de los latinoamericanos, sobre todo de centroamericanos y mexicanos.
América Latina y el Caribe recibieron en 2009 alrededor de 58,800 millones de dólares en remesas de sus inmigrantes.
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Las organizaciones, lideradas por La Raza, principal coalición hispana en Estados Unidos, llamaron a no comprar productos de Arizona, viajar o celebrar eventos en ese Estado del suroeste del país, fronterizo con México, hasta tanto sea revertida la ley, llamada SB 1070.
“Llamamos a un bloqueo porque esta ley abrirá la puerta a la discriminación racial y arrestos ilegales”, indicó en rueda de prensa la presidenta de La Raza, Janet Murguía, al calificar la ley de “antiamericana”.
Entre los que apoyan el boicot están decenas de organizaciones hispanas, laborales, de defensa de los derechos civiles y de minorías. Ya otras organizaciones y hasta legisladores de Arizona habían llamado a un bloqueo.
La SB 1070 exige a la policía local detener y exigir documentos a cualquiera del que se sospeche puede estar indocumentado en el país, aunque no esté incurso en ninguna actividad ilegal, por lo que ha despertado el temor de que pueda promover el racismo.
La ley, que entrará en vigencia en menos de tres meses, ha sido repudiada por los países latinoamericanos, especialmente México y los centroamericanos, de donde proviene gran parte de los once millones de indocumentados que viven en Estados Unidos.
CRÍTICAS DE OBAMA A LEY
El propio presidente Obama lanzó el miércoles, en un evento hispano en la Casa Blanca, una dura crítica a la Ley de Arizona, que está siendo estudiada por su gobierno, que considera si la impugna judicialmente.
“Socavar los principios fundamentales que nos definen como nación” no es la solución para arreglar el “roto” sistema migratorio, dijo Obama.
Murguía no señaló cuál será el impacto económico de la medida, pero dijo que la idea es emular una exitosa campaña contra Arizona cuando el Estado se negó a acatar el Día Martin Luther King Jr como feriado nacional en 1987, lo que conllevó a la cancelación de convenios por millones de dólares.
Un objetivo es lograr que cambie de sede el juego de las estrellas del beisbol profesional, previsto para julio de 2011 en la capital de Arizona, Phoenix.
Algunos sectores de Arizona, como la industria del turismo, han señalado que ya empezaron a sentir consecuencias, con una ola de cancelaciones de reservas.
El presidente Obama reiteró el miércoles que quiere empezar a trabajar en una reforma migratoria integral este año.
El mandatario apoya una propuesta que integre seguridad y alternativas para la legalización de los indocumentados.
Los líderes demócratas en el Senado presentaron la semana pasada un esbozo de reforma, aún sin forma de texto legislativo, pero hasta ahora no ha recibido apoyo republicano.
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