Tomado del Espectador.com
La Cancillería de Colombia confirmó que las autoridades de Nicaragua exoneraron a los 23 tripulantes del pesquero «Laura Anny», de pagar la cuota requerida para que se lleve a cabo el proceso de repatriación, luego de que el Gobierno denunciara que la detención había sido ilegal.
Se espera a que en los próximos días Nicaragua apruebe el ingreso de un avión Caza de la Fuerza Aérea que traerá de regreso a los colombianos que fueron retenidos desde el pasado 22 de abril.
A pesar de que el Gobierno había exigido la devolución en condiciones de seguridad de la embarcación con sus equipos y aparejos, y el producto mismo de la pesca, ésta seguirá retenida hasta que se expida una autorización del gobierno nicaragüense.
La Cancillería anunció que proseguirá la investigación para determinar si la captura del pesquero se produjo en jurisdicción colombiana, lo cual constituiría una violación de la soberanía marítima de nuestro país. El Gobierno de Nicaragua defendió la captura de la embarcación y aseguró que se realizó en aguas bajo su jurisdicción.
Por petición de Nicaragua, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) estudia el diferendo territorial y marítimo con Colombia, que enfrenta a los dos países por una zona del Mar Caribe y en el que se mezclan jugosos intereses económicos por la existencia de hidrocarburos.
Nicaragua reclama su soberanía sobre una extensión insular y marítima de 50 mil km2 en el Mar Caribe, una zona que incluye las islas San Andrés, Providencia y Santa Catalina y los cayos Roncador, Serrana, Serranilla y Quitasueño.
Nicaragua aduce que Colombia obtuvo el control de ese territorio mediante el Tratado Bárcenas-Esguerra de 1928, que Nicaragua considera nulo porque fue firmado cuando el país estaba bajo ocupación militar norteamericana (1927-1934).