Copenhague/EFE
El volcán debajo del glaciar Eyjafjallaj kull, en erupción desde hace tres días, mantiene su actividad y continúa enviando grandes cantidades de ceniza a la atmósfera, informaron ayer las autoridades islandesas.
El servicio de Protección Civil señaló en su último informe que la fuerza de la erupción volcánica había sido constante durante toda la noche y la mañana del sábado, cuando aparentemente empezó a decrecer.
La parálisis del transporte aéreo se agravó el sábado en gran parte de Europa, donde varios países prolongaron el cierre de su espacio aéreo a raíz de la amenazante nube de cenizas volcánicas procedente de Islandia.
La columna de humo procedente del volcán alcanzó una altura de 8.5 kilómetros y la expulsión de ceniza ha sido “constante”, registrándose “precipitaciones serias” en las zonas al sur de Eyjafjallaj kull.
La visibilidad en esas áreas es limitada y en algunos casos reducida a cero, según la Policía islandesa.
Varios terremotos de pequeña intensidad se registraron la pasada madrugada en la zona, en Askja (de 1.2 a 1.3 en la escala Richter) y debajo del glaciar Krossárj kull (de 2.2 a 2.3).
Aunque en las últimas horas no hubo nuevas crecidas por el deshielo del glaciar, las autoridades islandesas mantienen la alerta en el sur del país y no descartan nuevas evacuaciones de urgencia en caso de que el nivel de las aguas vuelva a subir.
Las autoridades recomendaron a la población el uso de mascarillas en caso de salir a las calles.
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