Pueblos fantasmas por presencia narco

El adolescente de 14 años ató unos cuantos catres y el respaldo de una cama a la caja de la camioneta de carga, propiedad de la familia. Volvió a su casa amarilla, de un solo piso, para recoger a su gato, antes de cerrar la reja, rodeando un par de barrotes con una cadena.

EL PORVENIR, MÉXICO/ AP

[doap_box title=»Lugar ideal» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
  • La región es ideal para los traficantes, pues hay kilómetros de carreteras de tierra, rara vez recorridas por los policías federales o los soldados.
El Río Bravo, que divide a México de Estados Unidos, suele tener tan poca profundidad en el área que los traficantes pueden cruzarlo en autos o incluso a pie.

En todo el valle se aprecian casas de concreto, ennegrecidas tras los incendios. Los traficantes han enviado a sus sicarios para advertir a los trabajadores del Gobierno que suspendan sus planes para construir una carretera que llevaría de El Porvenir al oriente, llegando hasta la frontera.

Cinco policías municipales y dos ex agentes fueron asesinados ayer en el norte de México, en los estados de Tamaulipas y Nuevo León, lugar este último donde la Marina se incautó de 243 kilos de cocaína que trasladaban tres presuntos miembros de “Los Zetas”, dijeron fuentes oficiales.

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Funcionarios de la oficina federal de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés), señalaron que las solicitudes de asilo se han incrementado considerablemente desde octubre pasado. Un total de 47 personas pidió la protección del Gobierno estadounidense, tras huir de los poblados fronterizos.

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El adolescente de 14 años ató unos cuantos catres y el respaldo de una cama a la caja de la camioneta de carga, propiedad de la familia. Volvió a su casa amarilla, de un solo piso, para recoger a su gato, antes de cerrar la reja, rodeando un par de barrotes con una cadena.

Luego, se marchó junto con su familia, que debió abandonar la vivienda, sus empleos, su escuela y su país.

No había otra opción. Los narcotraficantes les ordenaron que se fueran.

Cientos de familias están huyendo de los poblados algodoneros del Valle de Juárez, una franja fronteriza ubicada unos 80 kilómetros (50 millas) al oriente de la ciudad del mismo nombre.

En una nueva estrategia, los cárteles mexicanos del narcotráfico, quienes buscan que nadie interfiera con sus operaciones, están aterrorizando a la gente para que despeje la zona.

Los narcotraficantes han incendiado casas en Esperanza y una iglesia en El Porvenir, en pleno Viernes Santo. En los lugares en los que han atacado, han dejado notas, ordenando a los habitantes que se vayan.

“Eran escritos a máquina, y decían: ‘tienen unas horas para salir’”, dijo Christian, el chico de 14 años, mientras partía para buscar una nueva vida en Texas. Como otras personas mencionadas en esta nota, Christian sólo estuvo dispuesto a dar su primer nombre por miedo a represalias. Otros estaban tan atemorizados que ni siquiera quisieron dar esa información.

En El Porvenir, que tenía unos 3,000 habitantes, parecen quedar apenas unos 200.

Durante la Semana de Pascua, cuando las escuelas estaban cerradas y solía haber mucha actividad en la plaza central, lo único que se movía eran unos cuantos perros callejeros.

CÁRTEL DE SINALOA

El éxodo parece ser provocado por el Cártel de Sinaloa, la organización narcotraficante más poderosa de México. Fuentes de inteligencia de Estados Unidos dijeron a The Associated Press que esa organización criminal ha tomado el control de las rutas para el tráfico de estupefacientes en toda la región, luego de una guerra sangrienta de dos años con el Cartel de Juárez.

La organización de Sinaloa, encabezada por Joaquín “El Chapo” Guzmán, trata ahora de mostrar a los lugareños quién manda en la región, dicen expertos e incluso funcionarios mexicanos.

El Ejército, que detuvo el martes a cuatro hombres acusados de incendiar más de 20 viviendas en el valle, dice que todos los sospechosos están vinculados con el cártel de Sinaloa.

“La advertencia en El Porvenir fue también una advertencia al cártel de Juárez”, dijo Tony Payán, investigador en la Universidad de Texas en El Paso, ciudad fronteriza con Juárez.

Laura Pallares, cajera de un minisupermercado desde donde puede verse el puente que lleva a Fort Hancock, Texas, dijo que ha visto unas 20 furgonetas dirigirse a la frontera todos los días durante las últimas semanas, transportando a las familias que huyen con sus pertenencias.

Internacionales EE.UU. narcos archivo

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COMENTARIOS

  1. david
    Hace 16 años

    aki en nicaragua todos saben k exite el cartel de los( ortegas sandinista) y nadie ace nada

  2. vicente
    Hace 16 años

    Que lastina que en u pais tan lindo exista tanta gnete mala y perversa, a tal puntuo que ni el mismo gobierno hace nada por detener a estos criminales narcotraficantes que desgraciadamente tambien son policias en su mayoria.
    Que pena por toda esta pobre gente,Que lastima que no haya nadie que ponga a estos cuatreros en su lugar

  3. emilio
    Hace 16 años

    Estos narcos si son pendejos ; al no haber gente en la zona se supone que quien transite por «ai » son delincuentes. Con sus medidas de terror serà fâcil a las autoridades atraparlos. Claro , siempre y cuando no estèn en contubernio con los narcotraficantes.

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