MÉXICO/ AP
Cadenas de oración, mensajes de fans desesperados y rumores sobre sus supuestas adicciones y problemas personales han invadido el ciberespacio desde que un canal de televisión dijo a principios de la semana que el cantante mexicano Luis Miguel estaba hospitalizado en Los Ángeles.
Sin embargo, nada se sabe de manera oficial. El hermetismo reina en torno a su verdadera condición de salud.
Portavoces de su sello disquero Warner Music en Los Ángeles y Miami han declinado hacer comentarios a la AP sobre los rumores. Su hermano y su representante tampoco ha dado declaraciones.
Un intento de la AP por contactar a la actriz Aracely Arámbula, madre de sus dos hijos y que filma la novela Corazón Salvaje para la empresa Televisa en México, tampoco dio resultado.
Medios locales reproducen las declaraciones de los programas de televisión de la cadena Univisión en Miami, donde se asegura —citando fuentes anónimas— que el cantante está hospitalizado en el Cedars Sinai de Los Ángeles.
Las leyes estadounidenses prohíben a los hospitales divulgar información sobre sus pacientes, y quienes violen el estatuto se exponen a severas multas.
¿CIRUGÍA FALLIDA O GASTRITIS?
Los rumores más recientes apuntan a que Luis Miguel, quien cumplirá 40 años el lunes, tuvo una infección a consecuencia de una cirugía estética.
Inicialmente se dijo que tendría una gastritis y otros sugerían un proceso de rehabilitación por drogas y hubo quien señaló que aprovechó para hacerse una prueba de ADN para despejar de una vez por todas las dudas sobre quién es su padre si Luis Gallegos, esposo de su madre, o un abogado de Puerto Rico que asegura tuvo un amorío con la mujer.
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