El acuerdo de observación electoral que pueda establecer Nicaragua con la Organización de Estados Americanos (OEA), para las elecciones presidenciales del 2011, será fundamental para la futura cooperación de Estados Unidos con el país, sostuvo ayer el secretario adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, Arturo Valenzuela, durante una videoconferencia con estudiantes de cinco universidades nacionales.
Ante preguntas de los estudiantes de la Universidad Politécnica de Nicaragua, Marlon Pavón e Ivold Alexander Flores, de la Thomas More, sobre la política exterior y las medidas que tomaría Estados Unidos frente a futuras irregularidades en el proceso electoral del 2011, el secretario adjunto para América Latina del Gobierno estadounidense insistió en que es responsabilidad de los países suscriptores de la Carta Democrática de la OEA impulsar elecciones limpias y transparentes, que interpreten las esperanzas de los pueblos, y que Estados Unidos no seguiría cooperando en casos donde haya violaciones fundamentales a este compromiso.
“Para que una democracia funcione es absolutamente indispensable, como piedra angular, que el proceso electoral sea confiable, transparente y aceptable, y en ese sentido es por eso que la OEA tiene una unidad que se especializa en observación electoral y que acompaña a los países de América. Lo primero es que haya una buena observación electoral en Nicaragua, así como la ha habido también en otros países del continente, es un elemento bien importante”.
“Esperamos entonces que luego Nicaragua pueda tener un buen acuerdo con la OEA para la observación electoral hacia adelante. Como dije, no voy a hacer especulaciones hipotéticas sobre lo que podría pasar, lo único que podría asegurarles es que el Congreso mismo en los Estados Unidos, en todos los programas y leyes de cooperación, tiene elementos muy estrictos. Estados Unidos no da y no va a seguir con la cooperación en casos donde haya violaciones fundamentales de los compromisos que tienen los países en temas fundamentales, como sus propios compromisos con la Carta Democrática de la OEA”, dijo Valenzuela.
“NO VENIMOS A DICTAR CÁTEDRA”
El alto funcionario de la diplomacia estadounidense negó que la política exterior del Gobierno del presidente Barack Obama esté dejando de lado a América Latina. No obstante, enfatizó en que las nuevas relaciones se basan en una colaboración mutua y respetuosa en la que Estados Unidos “no viene a dictar cátedra”.
“Se acabaron los días cuando Estados Unidos debiera estar imponiendo cosas y también se acabaron los días en los que los países debían pedir a Estados Unidos solucionar los problemas”, dijo al resaltar que su país quiere trabajar con sus socios latinoamericanos “de forma conjunta, en forma respetuosa y sabiendo que hay corresponsabilidades de parte de nosotros, de Estados Unidos, en el tema por ejemplo del narcotráfico, en donde lo que se busca es una relación de respeto mutuo, de entendimiento donde nosotros no venimos a dictar cátedra”.
“La seguridad pública, el problema del crimen organizado, el problema del crimen común y corriente, el problema del narcotráfico, estos son problemas que nos preocupan a todos y donde tenemos que trabajar en forma mucho más decidida y más clara en beneficio de nuestros pueblos”, dijo Valenzuela.
Sostuvo que Estados Unidos mantendrá la postura de sostener “un diálogo respetuoso a favor de poder profundizar nuestros anhelos comunes, donde Estados Unidos como potencia ya no está dictando cátedra, como digo, sino buscando modalidad de trabajo conjunto, y en ese sentido todos tenemos responsabilidades… Es el tema de ir mejorando nuestras instituciones en bien de todos nuestros ciudadanos”.
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