Por María José Uriarte y Nohelia González Valdivia
Cero negociaciones políticas. Eso es lo que dirigentes del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), entre ellos Arnoldo Alemán, aseguraron a monseñor Abelardo Mata, mediador en el proceso de unidad de los liberales.
El líder católico sostuvo una reunión en la que solicitó a la dirigencia del PLC se aclarase si existía una “agenda oculta”, ya que no quiere “perder el tiempo” y precisó que esa posibilidad fue desestimada.
Ante la crisis en la Corte Suprema de Justicia (CSJ), señala que le expresaron preocupación y por ello pidieron al presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Manuel Martínez, una actitud firme, debido a la ilegalidad cometida por los ex magistrados Rafael Solís y Armengol Cuadra.
Precisamente la actitud asumida por Martínez, antes del ultimátum, dio pie para suspicacias de posibles arreglos entre liberales y sandinistas, tomando en cuenta que muchos siguen las orientaciones del ex presidente Alemán.
“Tengo entendido por lo que manejo, que las cosas no son así, y he visto que también por ser liberales ellos tienen su libre albedrío, si obedecen a consignas de partido, pero creo yo que hasta cierto punto”, enfatizó Mata.
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Mata dejó claro que de confirmarse negociaciones, no habrá vuelta atrás en su salida de ese proceso de conversaciones sobre la unidad, porque ya ha brindado diversas oportunidades a los actores. Monseñor Mata calificó como “leguleyadas abominables” las acciones emprendidas por miembros del partido de Gobierno, en su afán de legitimar lo ilegal.
“Resucitando constituciones muertas y artículos transitorios que están muy por debajo de leyes ordinarias y muchísimo más por debajo de la Constitución, y dándole prácticamente rango constitucional al artículo 201, me parece que es un abuso aberrante de las posiciones en que están y esto ciertamente va a llevar al caos”, indicó Mata.
La decisión de imponer su interpretación de la ley de parte del partido de Gobierno está llevando a ejercer presiones hasta en instituciones que alegan independencia como es el caso del Ejército, manifestó monseñor Mata.
“Tiende a ser arrastrado a una posición común de que aquí mandamos y aquí somos los que definimos nosotros”, enfatizó Mata, refiriéndose a los orteguistas.
No obstante, hizo votos para que la institución castrense mantenga su fiel apego a lo que manda la Carta Magna y no se involucre en un conflicto político por intereses personales.
No descarta que una de las siguientes acciones que puede impulsar el presidente Ortega es disolver la Asamblea Nacional. “Yo lo veo venir, parte del caos, y parte de ya nos vale, ya hemos dicho lo que pensamos y hacia eso vamos y nos vale toda posición legal de la que manda la Constitución de la República”, acotó Mata.
El General de Brigada Adolfo Zepeda, vocero del Ejército de Nicaragua, desestimó las declaraciones del Obispo Mata al asegurar que “eso son absolutamente especulaciones”.
Al ser consultado por LA PRENSA sobre si el Ejército participaría en acciones de desestabilización al orden constitucional como la disolución del parlamento, el vocero militar dijo enfáticamente: “El Ejército está actuando, ha actuado y va a continuar actuando en el marco de la Constitución Política vigente en Nicaragua”.
¿Pero qué significa eso, General, en nombre de la Constitución, el Presidente (Daniel Ortega) como Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas puede ordenarles eso?, replanteó LA PRENSA, a lo que Zepeda respondió: “Por supuesto que el Presidente es el Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas, sin embargo te puedo decir a como lo ha dicho el General (Julio César) Avilés, el Presidente de la República es respetuoso del Ejército de Nicaragua, respetuoso de la institucionalidad del Ejército de Nicaragua”.
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